Cinco años de cárcel para un abogado que estafó 148.000 euros a unos clientes que acabaron pidiendo limosna

G. L. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

XOÁN A. SOLER

Aprovechó las limitaciones intelectuales de la mujer para que le firmara un poder y apropiarse de la pensión de incapacidad y la indemnización del seguro del marido discapacitado

05 abr 2023 . Actualizado a las 18:04 h.

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de cinco años de prisión para un abogado de Gijón que se quedó con 148.850 euros de un matrimonio de clientes, a los que dejó en una situación de penuria económica tal que uno de los cónyuges acabó pidiendo limosna.

El caso se remonta a julio del 2009, cuando uno de los integrantes de la pareja (el marido) sufrió una parada cardiorrespiratoria mientras trabajaba. Aunque la atención sanitaria consiguió salvarle la vida, le quedaron secuelas en forma de afasia y hemiplejia, que le provocaron una discapacidad severa. El personal sanitario, ante la gravedad de la enfermedad, aconsejó a su mujer que se pusiese en manos de un abogado para gestionar el cobro de la pensión por incapacidad permanente y del seguro.

Casi un año después, y desbordada por la situación, la mujer acudió al despacho de un abogado al que conocía porque era clienta de la tienda que regentaba la madre del letrado. Tras encargarse de que la pareja cobrase el dinero del seguro (85.000 euros) y la prestación de incapacidad permanente en el grado máximo de gran invalidez (2.847 euros mensuales), el matrimonio se mudó a Valladolid, él ingresado en una residencia y ella habitando un piso de alquiler cercano a esta. El abogado aprovechó ese desplazamiento para aconsejar a la mujer que le otorgara un poder para seguir con las reclamaciones pendientes. La mujer, que la sentencia explica que era una persona de bajo nivel intelectual, le concedió a él y a otra abogada de su despacho un poder amplísimo que incluía las facultades para ingresar o retirar fondos o realizar transferencias para pagos a terceros en las entidades bancarias donde ella tuviera cuentas.

El letrado, al margen de su compañera de despacho, empezó a «hacer un uso indebido» de esa autorización «en su beneficio exclusivo». Mediante numerosas disposiciones de efectivo que comenzaron solo cinco días después de que lo apoderaran consiguió apropiarse de 148.850 euros de las cuentas de la pareja en ocho años. Tal era la desmesura que llegó a dejar al matrimonio en números rojos algunos meses, «sufriendo sus titulares una penuria económica que llevó a [la mujer] a pedir limosna en la puerta de una iglesia, ya que en repetidas ocasiones acudía a sacar el dinero del banco para cubrir sus modestas necesidades y no lo podía hacer por no existir metálico», relata el fallo.

El asunto se destapó cuando un hombre se interesó por la situación de la mujer y la acompañó al despacho de una abogada, que puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía en junio del 2017. La Audiencia de Asturias, en una sentencia posteriormente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de esa comunidad, condenó al abogado como autor de un delito continuado de apropiación indebida, agravado por obrar con abuso de confianza y por la situación económica en la que dejó a sus víctimas, a cinco años de prisión y el mismo tiempo de inhabilitación, multa de 3.960 euros y el pago de 180.906 euros como indemnización a la pareja, más 5.000 euros a la mujer por daños morales. El Supremo corrige el fallo únicamente en la cuantía de la indemnización, que reduce de 180.906 euros a 148.850, al considerar que la diferencia fueron gastos atendidos por el acusado.