El poder de la diplomacia capitalista

Mercedes Mora NEGRO SOBRE BLANCO

ECONOMÍA

MAXIM SHEMETOV | Reuters

05 mar 2022 . Actualizado a las 22:35 h.

Que la invasión de Ucrania le saldrá cara, y mucho, a Rusia en términos económicos, no lo discute nadie. Las sanciones impuestas a Moscú han hundido el rublo, dinamitado la bolsa, convertido la deuda rusa en bono basura y espoleado una feroz fuga de capitales. Todo un señor terremoto financiero.

Pero hay otro cordón sanitario que puede hacerle todavía más daño al país a largo plazo. Uno que cercenará su crecimiento y asestará un duro golpe a su mercado laboral. Y ese es la huida de las empresas occidentales. La diplomacia del capitalismo, la llaman los analistas. Un éxodo que no cesa y al que se acaba de sumar el gigante textil gallego Inditex.

Además del rechazo a la guerra, que se da por supuesto; el riesgo financiero —exclusión de algunos bancos rusos del sistema de pagos Swift, vital para las transacciones financieras, desplome del rublo, problemas de logística...— y reputacional que implica seguir operando en territorio ruso es demasiado elevado como para asumirlo.