Compartir piso ya no es solo cosa de estudiantes

J. G. O. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Santi M. Amil

A Coruña es de las provincias con mayor demanda, y Lugo y Ourense ofrecen los pisos más baratos

30 ago 2019 . Actualizado a las 00:31 h.

Hasta ahora, lo de compartir piso era un fenómeno reservado a los estudiantes. Pero el mercado del alquiler se está transformando, y cada vez más españoles apuestan por la cohabitación, empujados, sobre todo, por los altos precios. Son ya muchos los trabajadores que comparten vivienda, lo que ha elevado la edad de los inquilinos.

El grueso todavía lo conforman los jóvenes, en especial los menores de 25 años, que suponen más de la mitad, y aquellos que están entre los 26 y los 35 años, que alcanzan el 29 %. Tan solo 1 de cada 4 personas es mayor de 35 años: la cohabitación todavía no ha calado entre los grupos de más edad. Por sexos, las mujeres son las más dispuestas a compartir piso. Representan un 55,4 %, frente al 44,6 % masculino.

No obstante, a pesar del predominio de los jóvenes, la mayoría de ellos son trabajadores: «Las personas que buscan compartir piso ya no son estudiantes, sino profesionales que no quieren gastar tanto en vivienda, sino en ocio», asegura Álvaro Córdoba, el cofundador de Badi, una aplicación móvil para encontrar y compartir piso. Según Córdoba, la edad media es de 29 años, y «los estudiantes representan solo el 10 % del mercado del alquiler de habitaciones en España». A Coruña se encuentra entre las 10 provincias con más demanda de alquiler, mientras que Lugo y Ourense están entre las ciudades que ofrecen las habitaciones más baratas. Madrid es donde hay más demanda, pero Barcelona es la más cara. En el otro extremo se encuentra Zamora, la capital donde resulta más barato alquilar una habitación.

El precio medio ronda los 288 euros al mes, cinco menos que hace un año, según un informe de Pisos.com. Esta cantidad ha ido descendiendo a lo largo de los años. En el 2012 una habitación costaba 345 euros al mes.

Respecto al problema de alquiler que sufre nuestro país, Córdoba considera que «hay mucha demanda que no encuentra solución a su búsqueda», por lo que considera que y apostar por el alquiler de habitaciones ayudaría a liberar el sector.

Las personas que se acaban de emancipar y se están incorporando al mercado laboral encuentran en los pisos compartidos una solución económica. Es evidente que la popularización de la fórmula está directamente ligada al crecimiento sin freno de los precios de los alquileres en España, que impide a aquellos con rentas más bajas acceder a un piso para ellos solos.