Un teléfono, un «selfie» y ya es cliente del BBVA

f. f. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

CHARLES PLATIAU | reuters

«Queremos que el móvil sea el mando a distancia de la relación del cliente con el banco y la puerta de entrada», subraya la directora española de la entidad, Cristina Parias

04 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El no va más es abrir una cuenta bancaria sentado cómodamente en el sofá de casa. Y ya es posible. Es preciso, eso sí, tener a mano un teléfono inteligente. Y listo. Uno se convierte en cliente del BBVA en un abrir y cerrar de ojos. El banco presidido por Francisco González quiere convertirse en el adalid de la banca digital y ha lanzado un servicio para ganar nuevos clientes entre la población más cómoda y perezosa, aquella que no quiere ni asomarse a una oficina ni acercarse a la ventanilla.

La iniciativa permite darse de alta en cuestión de cinco minutos. Antes que nada, el interesado tendrá que descargarse la aplicación móvil del banco. Ya con ella abierta, el cliente tendrá que hacer una foto de su documento nacional de identidad, por ambas caras, cuya información se incorporará a la base de datos de la entidad. A continuación, habrá de tomarse una autofoto (selfie) y enviarla para que el sistema, con tecnología biométrica, compruebe que la identidad coincide con la del DNI. El proceso de alta prosigue rellenando unas cuantas casillas para aportar datos adicionales. Pero tanta tecnología a distancia no sustituye la firma del interesado en el contrato, que puede descargar y leer o reenviar a su correo electrónico a través de una clave facilitada por SMS a su móvil.

Finalmente, para formalizar la relación contractual con el banco, el nuevo cliente deberá establecer contacto por videollamada con uno de los 800 asesores remotos que estarán disponibles para terminar de acreditar la identidad y verificar datos.

Si todo es correcto, el alta es casi inmediata. El BBVA facilita una cuenta corriente y una tarjeta de débito que se remite por correo ordinario, en ambos casos sin comisiones. A partir de ahí, se pueden efectuar transferencias, domiciliar recibos fotografiándolos, o retirar efectivo de un cajero con una clave facilitada desde el móvil, entre otros servicios.

«Queremos que el móvil sea el mando a distancia de la relación del cliente con el banco y la puerta de entrada», subrayó ayer la directora de BBVA España, Cristina Parias, durante la presentación del servicio.

La entidad cuenta con 3,5 millones de clientes digitales, 2,6 millones de ellos operan a través del móvil.