Galicia tiene 136.257 menores de 34 que viven con sus padres y no ganan nada; otros 82.182 reciben menos de 600 euros
30 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El Instituto Galego de Estatística (IGE) hizo pública ayer la radiografía anual en la que muestra cómo viven los hogares gallegos. La foto, un año más, refleja un país envejecido de forma preocupante: solo en el 23 % de las viviendas hay algún menor de 16 años. Sin embargo, la encuesta ofrece algunos datos alentadores: crece por vez primera desde el 2007 el número de hogares en los que el trabajo es la fuente principal de ingresos y caen aquellos que viven solo de las prestaciones, un dato que es consecuencia de la mejora de la ocupación.
Galicia ha reducido también la tasa de riesgo de pobreza durante el 2014, hasta situarla en el 14,4 %; pero, de entre todos los datos que ofrece la encuesta, la situación de la emancipación de los jóvenes es el que resulta más preocupante: la crisis ha dejado la tasa de paro juvenil en niveles insostenibles, hasta el punto de que algunas comunidades autónomas se sitúan a la cabeza de Europa, solo superadas por Grecia, tal y como reflejan los últimos datos de Eurostat. La emigración de jóvenes en busca de un futuro laboral mejor ha contribuido, en cierta medida, a edulcorar este porcentaje.
Según la encuesta hecha pública ayer por el IGE, en Galicia, con apenas 2,7 millones de habitantes, hay 291.744 menores de 34 años que viven en casa de sus padres. Son casi 80.000 menos de los que había en el 2007, antes de que estallara la crisis, lo que da cuenta del impacto que ha tenido el fenómeno de la emigración.
Los tramos
De esos casi 292.000 jóvenes que permanecen en el hogar paterno, 136.257 (casi la mitad del total), no tienen ningún tipo de ingreso; 30.186 reciben menos de 200 euros y 51.996 cobran por debajo de los 600. A estos hay que sumar otros 42.000 que perciben entre 600 y 1.000 euros. Y solo 30.845 permanecen todavía en casa de sus padres pese a ingresar cada mes una cifra que les permite ser algo más que mileuristas.
Estos datos divulgados por el IGE conducen a varias reflexiones: una, la elevada prevalencia del desempleo entre los más jóvenes, lo que muestra que la crisis y las políticas para combatirla nos dejan un mercado laboral más envejecido; y en segundo lugar, un tipo de ocupación en los menores de 34 años que, en una gran mayoría de casos, genera unos ingresos que se sitúan por debajo del salario mínimo.
Esto se relaciona, en parte, porque hay un sector de la juventud con un gran déficit formativo y que tiene ahora graves problemas para hallar puestos con mejor cualificación y mejor remunerados; y se hace, si puede, con empleos a tiempo parcial por horas. Son los que mucho antes de que estallara la crisis del 2007 abandonaron de forma prematura sus estudios, atraídos por los sueldos de la hostelería y la construcción en otras comunidades.
Esto explica que parte de la estrategia de la política laboral de la Administración autonómica ponga el foco en la mejora de la empleabilidad de los jóvenes a través de aumentar su formación. Pero en paralelo a esta realidad convive otra: la de los menores de 30 años que, con una carrera y mucha mejor cualificación, se encuentran en Galicia con una estructura productiva que no demanda su perfil. Estos son, en gran medida, los que emigran. Y este no es un problema específico de la comunidad sino del conjunto del Estado.
Abordarlo requiere una estrategia a medio y largo plazo; un patrón de crecimiento basado en la educación y en el gasto en innovación, tanto público como privado, de forma que el incontable ejército de microempresas que operan en mercados eminentemente locales puedan crecer en tamaño, salir al exterior y, sobre todo, ganar en productividad. Algo que se ha logrado en parte por trabajar cada vez más y cobrar cada vez menos.
Por salarios
Hasta 200 ?
Treinta mil jóvenes. Ganan hasta esa cifra, viven con sus padres y son el 10 % de los que no se emanciparon.
De 200 a 600 ?
Cincuenta mil jóvenes. Tienen entre 18 y 34 años y son el 17,8 % de los que todavían siguen en el hogar familiar.
De 600 a 1.000 ?
Casi 43.000 jóvenes. Son el 14,55 % de los que aún no se han emancipado y muchos no llegan a mileuristas.