La industria láctea plantea una cláusula de confidencialidad en los contratos
ECONOMÍA
Los productores también se muestran reticentes ante las exigencias sobre la calificación sanitaria que de las industrias
15 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Los productores lácteos estarían obligados, por contrato, a no desvelar las condiciones contractuales que tiene pactadas con la industria que les recoge su producción. Ya no solo durante la vigencia del contrato, sino incluso durante los dos años posteriores a su extinción.
Este es uno de los puntos que hoy se pondrán sobre la mesa en la reunión de la Interprofesional Láctea (Inlac) que busca consensuar un modelo definitivo de contrato que se aplicará a todas las relaciones entre industrias y ganaderos en el futuro.
Esta cláusula de confidencialidad que a día de hoy ya recogen en algunos de sus contratos empresas como Lactalis, indigna a los productores representados en la Inlac que llegan a clasificarla incluso a calificarla como de «nova lei mordaza».
Esta es, al menos, la opinión de Román Santalla, responsable de ganadería de la UPA, matriz estatal del sindicato Unións Agrarias, que cree que la aprobación de esta cláusula incluso limitaría la capacidad de defenderse sindicalmente de los propios ganaderos. «Se isto vai para adiante, nin sequera poderemos comunicarlle aos nosos representantes sindicais canto cobramos polo leite. É unha cláusula inxusta que esperemos que finalmente non vaia para adiante», apunta este profesional.
Algo voluntario, en principio
Tal y como está redactado en el documento de trabajo que manejan la Inlac, la aceptación de la cláusula resulta voluntaria, si bien los productores señalan que la industria acabaría presionando, bajo amenaza de no seguir recogiéndoles la producción, para que todos los ganaderos aceptasen esta polémica cláusula.
Calificación sanitaria
Los productores también se muestran reticentes ante las exigencias sobre la calificación sanitaria que plantean las industrias, si bien este tema parece más sencillo de consensuar que el relativo a la confidencialidad de los contratos.
El modelo de contrato en el que trabaja la Inlac fija tres mecanismos de establecimiento de precios. El primero consistiría en vincular las cotizaciones a la evolución de unos índices previamente predeterminados, el segundo en fijar un precio fijo para todo el período de vigencia del contrato lácteo y el tercero, un modelo mixto de los dos primeros.