Agricultura ha reservado 15 toneladas para que la flota pueda pescar en Navidad, pero Bruselas ha recortado la cuota para los próximos dos años
17 nov 2014 . Actualizado a las 04:00 h.Esta Navidad habrá besugo. De ese tan bueno que se captura en Galicia. El año que viene, será otro cantar. Y para la Pascua del 2016, la incógnita todavía está más abierta.
Que estas fiestas podrá seguir en el menú ese pescado -siempre que la capacidad adquisitiva particular lo permita, dadas las elevadas cotizaciones que suele alcanzar a finales de diciembre- está garantizado porque el Ministerio de Agricultura ha dejado en reserva 15 toneladas para capturarlas a partir del 25 de noviembre. No son todas las que hay, pero sí las que solo se podrán pescar después de esa fecha, nunca antes. Hasta entonces habrá besugo siempre y cuando no se agoten las 20 toneladas con las que Madrid reabrió la semana pasada la pesquería.
Y es que a finales de octubre, la flota ya había consumido más del 85 % de la cuota que había para este año -614 toneladas-, por lo que la Secretaría General de Pesca decidió cerrar cautelarmente la pesquería para recontar lo que ya se llevaba desembarcado. Revisando números constató que todavía quedaban por extraer 35 toneladas y lanzó una consulta a todas las cofradías para recabar preferencias: ¿Abrir de inmediato o dejarlas para Navidad?
En Galicia solo respondió Cedeira. Dejarlas para diciembre, fue su postura. Pero debió quedar en tablas con el resto de las cofradías españolas, a tenor de la respuesta que ha dado Agricultura, que optó por permitir capturar 20 a partir del día 6 y dejar en reserva las otras 15 por si las 20 aquellas se acaban antes del 25 de noviembre.
Recorte de cuotas
Así que este año habrá besugo, ¿y en las Navidades del mañana? Pues si ya no ha habido holgura en los dos últimos años, todo apunta que el que viene será peor. Y no hace falta una bola de cristal. Solo con echar números, se vislumbra la escasez, aunque, aquí en Galicia, la Consellería do Mar remite al Ministerio de Agricultura para hacerlos.
Los Veintiocho pegaron esta semana un tajo a las cuotas de las especies de aguas profundas, no con la misma abertura que la Comisión Europea le había puesto a la tijera, pero tajada al fin y al cabo.
En el caso del besugo, en el caladero del Cantábrico -zona VIIIc, de Fisterra al golfo de Vizcaya- se podrá pescar un 5 % menos el año que viene y un -5 % adicional el siguiente. Pero la verdadera sangría es la que afecta a la zona IXa, la que va de Fisterra al golfo de Cádiz. En este caladero, el recorte del 2015 será del 50 % y el del 2016, de otro 51 % a mayores.
Así, en frío, puede que no se aprecie el calado real de la medida. Pero se ve perfectamente si se traduce a toneladas. El recorte significa pasar de las 614 toneladas que hubo este año -y que no dieron siquiera para tener abierta la pesquería los doce meses- a 236 en el 2015 y a solo 90 en el 2016. De modo que, por más que la ministra Isabel García Tejerina restase importancia al brutal tajazo -al que dio su no rotundo en forma de rechazo-, el recorte sí es preocupante. Y no solo para el voraz del Estrecho, que viene a ser el besugo del golfo de Cádiz. También para el ollomol de Galicia. Porque si con las 770 toneladas que España tenía de cuota en el 2013 -tanto en el caladero del Cantábrico como en el del Atlántico-, Galicia capturó 210 toneladas (el 27,7 % de la cuota) -que le reportaron 2,5 millones de euros- el año que viene, aplicándole la misma proporción a las 472 autorizadas, serían 130,74 toneladas (-62 %), cuando en lo que va del 2014 ya se han subastado 152. Eso, con el precio medio del 2013, arrojaría 1,5 millones de euros; 1,7, si se aplica la media de este año (13,21 euros).
La Consellería do Mar no ha entrado a valorar este recorte. Solo se pronunció sobre el fijado para el Cantábrico, recalcando que, si bien no es «a situación ideal», al menos no ha prosperado la propuesta de la Comisión, que pedía un tajo del 20 % en vez del 5 % fijado.
La bajura, la más perjudicada
Aparte de los arrastreros y algún palangrero de fondo que lo captura cuando fallan otras especies, la bajura es la gran perjudicada de esta merma en las cuotas de besugo. El ollomol viene en el palangrillo, en los miños, en las betas y en otros oficios de artes menores, que este año están pasando un auténtico calvario con los cierres por falta de cuota. El último ha sido el de la raya, pero también ha ocurrido con la bertorella, la brótola, la xarda y, por supuesto, la intermitencia del besugo.