El Parlamento pacta pedir a Madrid un acuerdo como el que había en diciembre
16 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Sin que en el debate, anteayer, faltasen los reproches y cruces de acusaciones del «y tú más» que suele caracterizar a los grupos políticos cuando hablan de pesca, finalmente, todas las fuerzas del Parlamento de Galicia aprobaron ayer por unanimidad instar al Gobierno gallego a exigir a Madrid un nuevo acuerdo de pesca con Portugal que garantice la igualdad entre las flotas e imponga el descanso semanal a los buques de bandera lusa que pescan en aguas del Cantábrico Noroeste que ya cumplen los que llevan pabellón español. Es esta una reivindicación que fue aprobada por mayoría en el Consello Galego de Pesca, que asumieron como moción los distintos grupos políticos, y que, por último, respaldó todo el arco parlamentario.
Firma y modificación
El arrastre de litoral gallego quiere que se retome el acuerdo que firmaron la ministra de Pesca portuguesa, Assunção Cristas, y el entonces responsable español de Agricultura, Arias Cañete, el 16 de diciembre pasado, que obligaba a los buques portugueses incluidos en el pacto pesquero a seguir las mismas reglas que los españoles en el Cantábrico Noroeste. Mientras ese convenio estuvo en vigor, no faenaban en el caladero español ni los de este lado de la Raia ni los del otro. Pero en marzo fue modificado a espaldas del sector gallego, alegando que las autoridades portuguesas habían dado una interpretación restrictiva a la redacción, que perjudicaba a España.
A qué parte del estado damnificaba era otra cuestión. Al norte, desde luego, no. Torcuato Teixeira, secretario general de Pescagalicia, que intervino el viernes pasado en el comité luso-hispano de pesquerías y que expuso ante unas atónitas autoridades portuguesas el problema de competencia que generaba la falta de reciprocidad en el acuerdo de pesca, entiende que los realmente perjudicados si se recupera el texto antiguo, además de los propios arrastreros portugueses, son los armadores españoles que trabajan en el Cantábrico con buques de bandera portuguesa. De ahí la, según Teixeira, airada protesta de la portuguesa Adapi y de la Asociación de Armadores de Marín -con barcos gallegos que pescan en aguas portuguesas, pero que también agrupa a armadores de Galicia con intereses en Portugal- por la intervención del arrastre español en la reunión bilateral.
Pelea
«Nós imos seguir pelexando para retomar a prohibición de traballar o fin de semana no convenio con Portugal», subrayó Teixeira, pues, de otra manera, «non queremos acordo». Insisten en que permitir que los portugueses trabajen en el Cantábrico cuando amarran los españoles les otorga una ventaja competitiva, pues llegan a los mismos mercados, los gallegos, con antelación a los demás arrastreros.
Madrid pide ahora las mismas normas
Agricultura emitió ayer un comunicado resumiendo el comité luso-español de Pesca celebrado el viernes en el que recoge que «la delegación española ha apuntado la conveniencia de aplicar el criterio de jurisdicción sobre las aguas a la hora de determinar la legislación aplicable a ambas flotas». Esto es, «que en aguas españolas no puedan faenar los buques de arrastre de ninguno de los dos países el fin de semana y en Portugal se apliquen las mismas normas sobre vedas y medidas técnicas a españoles y lusos.