El banco francés se hizo ayer responsable de los cargos de los que se la acusaba
01 jul 2014 . Actualizado a las 09:38 h.El banco francés BNP Paribas pagará la sanción más alta impuesta por EE. UU. a una empresa extranjera por violar las sanciones establecidas contra algunos países. La multa incluye el pago de alrededor de 9.000 millones de dólares (6.500, en euros), y la prohibición de trabajar en dólares durante un año. Tras años de investigación por parte de Washington y meses de negociaciones entre la fiscalía y el banco, ayer BNP se hizo responsable de los cargos de los que le acusaba EE. UU. en un tribunal de Nueva York. El viernes, el consejero delegado del banco envió un correo a todos sus empleados adelantándoles la noticia: «Quiero dejarlo muy claro: vamos a recibir una multa durísima».
La investigación comenzó en el año 2006. Entonces las autoridades estadounidenses buscaban saber si, como creían, el banco francés había hecho negocios desde su sede en Nueva York con empresas de países que están en la lista negra estadounidense: Irán, Sudán y Cuba. Lo que se descubrió, y BNP acaba de reconocer, es que no solo las había hecho antes de aquella fecha, sino que siguió haciéndolas una vez comenzada la investigación y que esas transacciones tuvieron un valor de 30.000 millones de dólares.
En febrero pasado ya se adelantó que la fiscalía norteamericana impondría una multa récord al banco francés. En aquel momento las autoridades galas intervinieron para trata de minimizar la sanción que podría poner en peligro todo el sistema financiero francés porque BNP es el mayor banco de ese país. Pero ni siquiera la presión del presidente francés, Françoise Hollande, sobre su colega Barack Obama ha dado resultado.
Pero a pesar de la dureza de la multa, la fiscalía estadounidense no impondrá la prohibición de hacer transacciones en dólares durante un año, una pena que afectará sobre todo a los negocios con petróleo y gas del banco, hasta dentro de seis meses, para dar a la compañía financiera francesa tiempo a prepararse. Además de la multa económica y la sanción comercial, el banco está obligado a despedir a una docena de personas que ordenaron las transacciones.