El pasado año 2013 había en la comunidad gallega un total de 6.375 empresas exportadoras, lo que supone un 5,8 % más que en el ejercicio anterior. Este crecimiento, sin embargo, es cuatro puntos porcentuales inferior al registrado para el conjunto del Estado.
Por sectores, dentro del peso relativo de las firmas exportadoras gallegas en el conjunto del Estado están en primer lugar las bebidas (8 %), seguidas del ámbito agroalimentario (6,3 %), las materias primas y los bienes de equipo (4 %) y, en último lugar, los bienes de consumo (3,7 %).
Con todo, gran parte de los males estructurales de una parte del sector exterior de la economía gallega son también extensibles al conjunto de España.
Mal generalizado
«La producción y el empleo sectoriales deben de estar lo menos concentrados y lo más diversificados posibles para minimizar así los riesgos de solidez y estabilidad de las exportaciones y del crecimiento: desde el punto de vista geográfico, más de la mitad de las exportaciones españolas se concentran en cinco países, como son Francia, Alemania, Portugal, Italia y Reino Unido; tampoco la diversificación sectorial española parece suficientemente amplia», sostiene Albino Prada en un informe sobre internacionalización publicado recientemente por el Foro Económico de Galicia. Los expertos recuerdan que los países con una sólida base industrial, entre los que figuran Estados tan dispares como Alemania, Japón, Suecia o Singapur o Finlandia, entre otros, se han singularizado por articular una política industrial muy pensada.
Esto es lo que explicaría, por ejemplo, que la participación del Gobierno de Estados Unidos en los recursos que mueve el I+D en el conjunto del país sea muy superior a la que se registra en otras economías capitalistas en el mundo.