Se acabó la xarda para artes varias

Espe Abuín REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Descarga de xarda por parte de barcos cerqueros en la coruñesa lonja del Muro.
Descarga de xarda por parte de barcos cerqueros en la coruñesa lonja del Muro. paco rodríguez< / span>

Madrid cierra el caladero del Cantábrico para hacer recuento del consumo

11 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Por mucho que los barcos gallegos que emplean artes distintas del arrastre y del cerco hayan mostrado su sorpresa, la Federación Galega de Confrarías, que es la que lleva las cuentas del consumo de cuota de xarda desde que se implantó el nuevo modelo de gestión en el caladero del Cantábrico Noroeste, ya calculaba que la costera se cerraría hoy, a lo más tardar el lunes. Y así ha sido. A media mañana llegó a las cofradías el anuncio del cierre cautelar de la pesquería, medida que se toma para comprobar si se ha consumido o no todo el cupo y volver a reabrir la costera si realmente faltan kilos por capturar. Pero a tenor de los datos, poco más podrá dar de sí esta campaña.

Los en torno a 150 embarcaciones gallegas que pescan caballa con anzuelo habían consumido hasta el jueves cerca de 2.000 toneladas de las 2.500 que se han reservado para aquellos barcos que realicen una pesca dirigida hacia esta especie. El resto del cupo asignado a este segmento de flota de Galicia, 454 toneladas más, se reservan para cubrir las capturas incidentales.

Las artes distintas de cerco y enmalle son las únicas modalidades que no han podido optar por la cuota individual por embarcación, sino que se han repartido cuotas por provincia y, en Galicia, se ha decidido gestionar el cupo correspondiente a Lugo, Pontevedra y A Coruña, como un pool, a la usanza de lo que hasta el año pasado se hacía con la flota de todo el Cantábrico.

Cupos

Eso sí, se han establecido cupos tanto para quienes participan en la costera de forma directa, como para los que la capturan de forma accidental, porque en plena temporada no hay forma de esquivarla.

No dio tiempo a realizar una norma de extensión, por lo que la federación gallega, a través de su organización de productores, Opaga, hizo firmar a los armadores un pacto -refrendado por una circular de la Xunta- comprometiéndose a respetar el tope máximo de 400 kilos por tripulante y día con un máximo de 2.000 kilos por embarcación (300 por semana y barco para la pesca incidental) y aceptar el margen de tolerancia de un 5 %.

No todos firmaron. Y no todos lo cumplen. En especial lo que respecta al desfase permitido sobre los cupos diarios. Resulta que legalmente esa tolerancia es del 10 % y hay quien ha optado por saltarse el pacto entre productores y guiarse por el margen legal.

Desde el sector gallego piden celeridad a la Administración y que el resultado del recuento y una virtual reapertura se resuelva el mismo lunes, el martes como muy tarde. Y es que los barcos de Galicia están desplazados. Operan en puertos como Colindres, Santoña, San Vicente de la Barquera, Santander, Laredo, muy lejos de Camariñas, O Grove e incluso de Burela y Foz, donde tienen su base. Es por eso que quieren conocer cuanto antes si merece la pena seguir en los puertos del Cantábrico o emprender el regreso al caladero patrio antes de los festivos de Semana Santa.

Al menos esta vez la costera del verdel ha durado veinte días de calendario, bastante más de los doce del año pasado.