Los guardacostas decomisaron en Mera alrededor de trescientos kilos
03 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.A los furtivos les vale cualquier cosa que se pueda comercializar. Aplican toda su fuerza destructiva sobre el objetivo hasta que merman su presencia en las costas. Y, cuando ya lo han esquilmado, a otra cosa, mariposa.
Eso es precisamente lo que está ocurriendo últimamente con el erizo de mar. La especie forma parte ya del menú de los ilegales. Lo saben bien los profesionales.
Pasado el tren de ciclogénesis explosivas que afectaron a la costa gallega, cuando el mar y el viento dieron un respiro, los ouriceiros iniciaron la campaña, que dura desde diciembre a abril, aunque este año, «por culpa do mal tempo perdemos máis de dous meses», asegura un mariscador profesional. Pero, cuando llegaron a sus zonas de faena, «pouco ou nada había, e notamos que na costa, en seco, traballara alguén», subrayó.
Por ello, decidieron iniciar la vigilancia, y descubrieron a los ilegales, quienes, equipados con trajes de neopreno y raños largos, recogían erizos, «e chegaban os pozos de máis abaixo da costa, sen medo ningún, nin o mar nin a que alguén os estivese vendo».
Descubierta la trampa, optaron por llamarles la atención, pero poco o ningún caso les hicieron los furtivos. Tampoco era cuestión de enfrentarse con a ellos, pues «son xente perigosa». Así las cosas, decidieron poner el asunto en manos de las autoridades, especialmente en las de la Xunta. La respuesta no se hizo esperar. En los últimos días, los guardacostas de la Consellería do Mar han conseguido detectar a varios ilegales en la costa de A Coruña, en la zona de Canide, en las inmediaciones de Mera. En una primera operación, consiguieron identificar a seis furtivos y decomisar casi trescientos kilos de erizo. También se les incautaron los trajes de neopreno y los utensilios con los que recogían los equinodermos
Varias inspecciones
Fuentes próxima al operativo aseguraron que los seis ilegales sorprendidos y denunciados «son de raza gitana».
A ese inspección le siguió otra. Y en la misma zona, los Gardacostas detectaron a otro ilegal. También procedieron a decomisarle el marisco, alrededor de cincuenta kilos, así como el traje de neopreno y las herramientas de marisqueo.
Buen precio y poco percebe
¿Por qué los furtivos optan ahora por el erizo? Primero porque este marisco se vende a buen precio. En primera venta, el kilo de equinodermos puede alcanzar los 3,50 euros. Y también «porque son coñecedores de que ten moi boa saída, non só nos restaurantes senón tamén entre os particulares», asegura otro ouriceiro. Pero tampoco se les escapa a los profesionales que los furtivos «tíranse agora polos ourizos porque xa teñen a costa esquilmada de percebes, arrasaron con este marisco e agora van a isto».