Descarta que las turbulencias de los países emergentes se contagien a la eurozona
27 ene 2014 . Actualizado a las 22:39 h.El Eurogrupo ha celebrado este lunes el «éxito» del rescate bancario para España, pero ha reclamado al Gobierno de Mariano Rajoy que mantenga la «determinación» en las reformas, en particular la «segunda fase» de la reforma laboral, para reducir el «intolerable» nivel de paro.
«Hemos animado a las autoridades españolas que mantengan con determinación el impulso de las reformas más allá del sector bancario con el fin de hacer frente de forma eficaz a los retos macroeconómicos pendientes», ha dicho el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al término de la reunión.
Por su parte, el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha avisado que el paro, en particular el juvenil, se encuentra a niveles «intolerablemente altos» y sigue siendo un «gran reto». «Es importante que el Gobierno español continúe con la segunda fase de la reforma laboral y trate de reducir la dualidad en el mercado laboral, liberalice los servicios profesionales y así mejore el funcionamiento global del mercado laboral en España», ha subrayado el vicepresidente de la Comisión.
Sin margen para la complacencia
Para Rehn, las primeras semanas del 2014 han ofrecido «nuevos signos alentadores de que la economía europea se está reforzando claramente, aunque todavía gradualmente». «Hay evidencias crecientes de que el paro ha tocado techo y en muchos países está cayendo. En muchos países todavía está en niveles intolerables pero estamos viendo que se ha alcanzado un punto de inflexión», ha subrayado.
«No obstante, las recientes turbulencias en los mercados de acciones y divisas, especialmente en las economías emergentes, deberían servir como recordatorio de que los riesgos todavía están presentes y de que no podemos permitirnos ninguna complacencia», ha avisado Rehn, que ha insistido en que es «esencial mantener el impulso en las reformas económicas» para reforzar la competitividad y para completar la unión bancaria.
«No estoy preocupado por el riesgo de contagio», ha dicho por su parte Dijsselbloem. «La posición de la eurozona es diferente y debemos mantener los progresos que hemos logrado», ha destacado. No obstante, se ha mostrado inquieto por la situación en los países emergentes y ha atribuido las turbulencias a la reducción de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal de EEUU y a los desequilibrios en las propias economías emergentes.