El gigante asiático arrebata a EE.UU. el cetro de primera potencia comercial, con el intercambio de más de tres billones de euros
11 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.China pisa fuerte en la economía mundial. Nadie lo duda. Y, si a estas altura todavía queda alguien que lo haga, que le eche un vistazo a los números de su comercio. No contento con haberse impuesto en la lucha por el primer puesto de los exportadores mundiales, y cuatro años después de aquello, el gigante asiático se convirtió el año pasado en el dueño y señor del comercio internacional, arrebatándole el cetro de primera potencia comercial del planeta al todopoderoso Estados Unidos.
De acuerdo con los datos desvelados ayer por la Administración Aduanera china, el valor total de las exportaciones e importaciones de bienes realizadas por China a lo largo del ejercicio llegó a los 4,16 billones de dólares (algo más de tres billones de euros), todo un récord histórico. En Estados Unidos todavía no se han hecho públicas las cifras del todo el año. Verán la luz en febrero. Solo hay datos hasta noviembre: (3,5 billones de dólares), pero, a la vista de los números chinos, es imposible que consiga conservar el liderazgo. Es más, a decir de las autoridades chinas, este relevo en la cúpula del comercio mundial ya se había producido en el 2012, pero no quisieron proclamarlo porque los métodos de cálculo de ambos países no resultaban equiparables.
Descendiendo al detalle, en el 2013, el gigante amarillo incrementó sus exportaciones un 7,9 %, hasta los 2,2 billones de dólares, mientras que importó por valor de 1,9 billones, un 7,3 % más. El superávit comercial aumentó un 12,8 %, hasta los 259.000 millones de dólares.
Momento histórico
«Es un momento histórico», resumió el portavoz de aduanas, Zheng Yueshang, quien reconoció que para el 2014 las perspectivas son inciertas. «No soy optimista, ni pesimista», dijo, después de que las exportaciones experimentaran una importante desaceleración en diciembre. La inseguridad económica en el mundo, los crecientes costes laborales y la revalorización del yuan tienen la culpa.
Crecimiento
Por lo demás, la economía china está creciendo ahora al ritmo más lento desde los noventa. A falta de las cifras oficiales, que no se harán públicas hasta el 20 enero, se estima que el PIB del gigante asiático se incrementó el año pasado un 7,6 %, todavía una décima menos que en el 2012.
Desde una perspectiva europea o estadounidense, la expansión china resulta envidiable, pero un país emergente acostumbrado a cifras de dos dígitos durante años, y que las necesita para recuperar terreno, se trata de un dato un tanto frustrante. Y los expertos creen que en el 2014 la expansión podría ser de solo el 7,4 %. La baja inflación deja margen a los programas de estímulo, pero el nuevo Gobierno está decidido a llevar antes a cabo una serie de reformas y a no intervenir a menos que el ritmo de crecimiento sea claramente inferior al 7,5 %.
Informe de la OCDE
Contentos o no con su expansión, lo cierto es que es solo cuestión de tiempo que China acabe arrebatándole también a EE.?UU. el cetro de primera economía del planeta. Tan pronto como en el 2016, si se cumplen las previsiones de la OCDE. En un informe reciente, los expertos de la organización mantienen que el gigante asiático y la India acapararán casi la mitad del PIB mundial dentro de 50 años. Constatan que la dependencia de China de las exportaciones es cada vez menor y que últimamente el crecimiento del país se ha impulsado más por el consumo que por la inversión. Ese cambio en el motor de crecimiento y las reformas son la clave del salto al liderazgo.