Las dos velocidades del automóvil español

jorge murcia MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

Las fábricas intensificarán su producción este año, pero las ventas seguirán dependiendo de las ayudas públicas

06 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El sector del automóvil ha despedido el 2013 como un punto de inflexión, con un afianzamiento de España como centro de producción de vehículos, y un ligero repunte de las ventas. Pero fabricación y mercado interno son dos ramas de un mismo tronco aún demasiado alejadas. Por un lado, las 17 factorías españolas se aprestan a incrementar este año su producción en un 10 % -con una inversión estimada de 1.500 millones- hasta llegar a los 2,2 millones de unidades.

En la actualidad se fabrican en España 39 modelos y en los próximos dos años la lista se ampliará hasta los 45. Hay un factor que añade valor a este dato: los tres turismos más vendidos del 2013 (Citroën C4, Renault Mégane y Seat Ibiza) se producen aquí. El primero, en la factoría de Vigo.

Sin embargo, el mercado interior aún necesita la respiración asistida de las ayudas públicas. Los PIVE y PIMA Aire han destinado, desde octubre del 2012, 400 millones a subvencionar el cambio de coche, lo que permitió cerrar el 2013 con 722.000 unidades vendidas, frente a las 699.000 del 2012. Pero los fondos de ambos planes se agotaron a mediados de diciembre, así que las asociaciones más representativas del sector, con Anfac a la cabeza, ya trabajan para prorrogarlos en tanto el consumo interno no se recupere.

Ambos aspectos, tanto la existencia de nuevos estímulos a la compra de vehículos, como la mejora de la economía española, condicionan de forma notable las previsiones de ventas para el 2014. Tanto es así, que entre el escenario más optimista dibujado por los fabricantes (prórroga de los PIVE y PIMA Aire, más un incremento anual del PIB de en torno al 1 %), y el peor (sin ayudas ni crecimiento económico) media un abismo: aproximadamente un cuarto de la producción total estimada. Por eso nadie se atreve a hacer un pronóstico de hasta dónde podrán llegar unas ventas que, según los fabricantes, deberían estar sobre los 1,2 millones unidades.

Fuentes del sector muestran su «confianza», pero también «cautela» respecto a la continuidad en el tiempo de las ayudas estatales. «Sería un error no seguir con el PIVE, porque dejaría pasar una buena oportunidad para recaudar dinero, y además volveríamos a una situación difícil y complicada», sostiene Blas Vives, secretario general de Faconauto.