El antiguo mayor accionista de NCG se muestra abierto a negociar con Banesco
ECONOMÍA
Manuel Añón pide un movimiento del nuevo propietario de la entidad para arreglar el proceso judicial iniciado
26 dic 2013 . Actualizado a las 11:55 h.El que era primer accionista privado de Novagalicia Banco hasta que el FROB tomó el 100 % del capital hace justo un año, Manuel Añón Rey, cree que una llamada de los dirigentes de Banesco para hablar de su conflicto judicial con NCG sería lo más lógico ante el nuevo escenario salido de la mayor operación financiera de Galicia de los últimos decenios. Añón Rey, que, no obstante, dice que nadie está obligado a llamarlo, sí cree que sería una buena manera de empezar. «Sería razonable», apuntó. «No mañana, ni estos días, pero tal vez después de Reyes podía ser un buen momento», afirmó el empresario nacido en Paiosaco (A Laracha), que está a punto de poner en marcha una nueva aventura siderúrgica en Brasil.
Manuel Añón dio muestras de estar dispuesto a sentarse a negociar, pero no va a ser él quien dé el primer paso. Es algo que, dice, tienen que hacer los futuros dirigentes. En caso de que nadie de la nueva cúpula de la entidad adquirida por Juan Carlos Escotet, al que no conoce personalmente, se dirija a él, su demanda continuará el camino procesal que desembocará en la vista oral prevista para el mes de abril.
El empresario bergantiñán presentó en marzo en el Juzgado de Primera Instancia número 2 de A Coruña una demanda contra el FROB y contra la propia entidad financiera para salvar los 25 millones de euros que aportó al capital del banco en noviembre del 2011. De momento, ve con buenos ojos el desenlace de la subasta de NCG. Como «buena cosa» calificó el hecho de que Banesco asuma la herencia de las ya extintas cajas gallegas, porque, en su opinión, el mundo económico de Galicia que se movía en torno a las entidades ya desaparecidas se verá «más libre» que si cayese en manos de los grandes bancos españoles. Destacó, en este sentido, que todo el entramado procedente de NCG podrá mantener su esencia de galleguidad.
Aportación de capital
Junto a Añón hay otros empresarios gallegos que inyectaron casi 70 millones (si se suman los 25 aportados por él mismo) en Novagalicia, en la única operación de compra de acciones del FROB por parte de capital privado. Con esa operación, pasaron a controlar casi el 2,6 % de la entidad gallega. Pero su dinero se esfumó cuando el fondo de reestructuración decidió, tras el rescate bancario, reducir a cero todo el dinero de esos inversores para cubrir las pérdidas. Sucedió un 28 de diciembre del 2012. Varios de esos accionistas han presentado denuncias.