La Xunta congelará el resto de los impuestos tras subir el de la gasolina

mario beramendi / f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

La aplicación del IVA al tipo autonómico de hidrocarburos encarecerá el litro casi 6 céntimos

15 oct 2013 . Actualizado a las 10:44 h.

No habrá más subidas de impuestos en el 2014. Ni en el tramo autonómico del tributo directo que grava la renta, el IRPF, ni en transmisiones patrimoniales ni en sucesiones o donaciones. En contra de la demanda de sindicatos y fuerzas de la oposición, partidarios de que la Xunta utilice su plena capacidad normativa para aumentar los ingresos gravando las rentas más altas, el Gobierno de Feijoo entiende que basta con subir el tipo autonómico del impuesto especial de hidrocarburos e igualarlo a otras nueve comunidades para financiar la sanidad con 53 millones más. Así de rotunda fue Elena Muñoz, conselleira de Facenda, durante los encuentros que mantuvo con los sindicatos y la patronal para avanzar las líneas básicas de las cuentas del 2014.

La Xunta incrementará su estrategia en la lucha contra el fraude fiscal con mayores inspecciones sobre los impuestos de sucesiones y transmisiones. Y como ya ha anunciado, subirá el céntimo sanitario entre 2,4 y 3,6 céntimos de euro por litro en función del combustible. Un tributo indirecto que abonan todos los contribuyentes con independencia de su renta.

También los autónomos

El presidente de los empresarios gallegos, el vigués José Manuel Fernández Alvariño, conforme con esta subida fiscal, pidió ayer a la Xunta que los autónomos, al igual que los transportistas, queden exentos de este incremento tributario. Pero Elena Muñoz ya ha contestado que esa excepción no existe en ninguna comunidad. Bien distinto fue el posicionamiento de los sindicatos UGT y Comisiones, contrarios a la subida del impuesto por su «efecto perverso y radicalmente injusto», en palabras de Maica Bouza, de CC.?OO.

Así es el repunte

A partir de enero, la Xunta recaudará 4,8 céntimos por cada litro de gasolina y gasoil que se sirva en las estaciones de servicio de Galicia. Es decir, el dueño de un coche con un depósito de 50 litros contribuirá con 2,4 euros a las arcas autonómicas si decide llenarlo. Pero, en realidad, la subida del conocido como céntimo sanitario será algo mayor. El tipo quedará establecido, como se ha apuntado, en esos 4,8 céntimos, pero a estos hay que aplicarles directamente el 21 % de IVA, un impuesto estatal que grava cada producto que se consume. En definitiva, el incremento fiscal real será de 5,8 céntimos por litro, o 2,9 euros por depósito. La recaudación del IVA se la reparten al 50 % Xunta y Gobierno.

Como se aprecia en el gráfico anexo, el consumidor paga casi tanto de impuestos como de carburante cada vez que llena el depósito. En el caso de la gasolina, el peso fiscal alcanza casi al 50 % de lo que cuesta un litro de combustible. La presión baja hasta el 44,3 % si se trata de un litro de gasoil.

De esa contribución total a las arcas de la hacienda pública, más de la mitad se va en impuestos especiales estatales, seguidos por el IVA. El tramo autonómico representa en el caso de la gasolina el 9 % de todos los gravámenes que encarecen ese combustible. Ese porcentaje sube al 10 % en el caso del gasoil.

Esos 0,064 euros que figuran en la tabla como tramo autonómico es una media ponderada de toda España elaborada por la Asociación de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP).