KPMG será la encargada de realizar el plan de negocio para Pescanova. Así lo aseguran fuentes financieras, que sostienen que el encargo se había realizado ya el miércoles, calificándolo de «lógico, ya que tras hacer la investigación forense, conoce detalladamente las tripas de la empresa». Otras fuentes, sin embargo, no lo dan por cerrado y dicen que se encargará «a una de las grandes consultoras, pero no está decidido».
El caso es que a la banca le urge, ya que el plan de negocio hará una estimación de cómo podría funcionar la pesquera en los próximos años y cuánta deuda podría soportar su Ebitda (resultado bruto de explotación), además de justificar el convenio concursal, y permitir cerrar las quitas que los acreedores tendrán que asumir.
Fuentes financieras coincidían tanto con Deloitte, administrador concursal, como con los principales accionistas (con el propio Fernández de Sousa a la cabeza) en que Pescanova tiene futuro, pese a su situación actual de quiebra técnica. Pero reflotarla exigirá quitas que la banca estima ya no inferiores al 60 % de la deuda, combinada con su cambio por acciones. Es decir, similar a concursos de empresas inmobiliarias, que oscilaron entre el 60 y el 80 %.