Rajoy asegura que seguirá dando la batalla y critica la actitud de Almunia, sin citarlo
03 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La situación crítica del sector naval cobró ayer protagonismo en el Congreso. Todos los grupos parlamentarios suscribieron una proposición no de ley en la que reclaman que no se tengan que devolver las ayudas fiscales a la construcción naval, en contra de lo que propone Joaquín Almunia. En la iniciativa aseguran que el reintegro del tax lease llevaría «directamente a la ruina» a un sector «vital» para España y supondría un «grave trato discriminatorio» con respecto a Francia», a quien se eximió de devolver las ayudas.
Si el día anterior el Gobierno, las comunidades afectadas, la patronal y los sindicatos habían escenificado su unidad frente a la propuesta del comisario de la Competencia, ayer lo hicieron en la Cámara los líderes de los dos grandes partidos y, posteriormente, todos los grupos.
Por su parte, Mariano Rajoy, que comparecía para informar de los resultados de los dos últimos Consejos Europeos, abordó el asunto después de que lo sacaran los portavoces del PNV y el BNG. «Es un tema en el que todos nos jugamos mucho y desde luego yo seguiré dando la batalla», aseguró. Explicó que ha hecho todas las gestiones que estaban en su mano y seguirá haciéndolas. Y en ese sentido se refirió, antes de saber que Almunia la había pospuesto a la próxima semana, a la reunión que estaba prevista para hoy del ministro de Industria, José Manuel Soria; el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo; el lendakari Íñigo Urkullu; y un consejero del Gobierno asturiano con Joaquín Almunia. Rajoy criticó al comisario sin citarlo. «Hay cosas que me cuesta mucho entender, pero no debo ir más allá de otros a la hora de decir según qué cosas», dijo. Señaló que espera que el día 17, cuando decida el colegio de comisarios, «las cosas se hagan razonablemente defendiendo los intereses generales de España y de Europa».
Con Francia no se atrevieron
Esa fue su respuesta a Aitor Esteban (PNV), que afirmó que el Gobierno tiene la ocasión de demostrar que pinta algo en el concierto europeo si evita que la propuesta de Almunia se apruebe, y no en la «cumbre precocinada de la semana pasada». Recordó que «con Francia en Europa no se atrevieron» y preguntó a Rajoy qué piensa hacer para frenar la «antieuropea decisión del comisario» que beneficia a los astilleros asiáticos y dejaría sin empleo a 87.000 personas.
Olaia Fernández Davila (BNG), que centró buena parte de su intervención en este asunto, fue muy crítica con Rajoy y Rubalcaba, a los que reprochó que se congratularan de los acuerdos alanzados en Bruselas mientras no hacían referencia en sus primeros parlamentos a la «gravísima situación» de los astilleros. Acusó al presidente de no haber hecho todo lo posible por resolver al problema y, para finalizar, le pidió: «No hable con el presidente de la Comisión de la Competencia, negocie políticamente con todos los Estados porque es una cuestión política, no de legalidades ni mucho menos de perdón».
En su contestación, Rajoy subrayó: «Yo defenderé siempre la legalidad, pero además en este momento la legalidad, aparte de la justicia, está de parte de las posiciones que usted y yo defendemos», afirmó. En su intervención final resumió su posición: «Todos esperamos que se imponga la sensatez y el sentido común y vamos a dar la batalla de manera conjunta».
Alfredo Pérez Rubalcaba ofreció al Gobierno su apoyo y dejó claro que está en contra de la propuesta del socialista Almunia. «Estamos dispuestos a ir a donde haya que ir para que esa posición no se concrete», para «tratar de salvar una situación muy difícil del sector naval español, que tiene una competitividad que tenemos que defender con uñas y dientes», señaló.