El Gobierno crea un gravamen verde que penalizará las emisiones de gas fluorado
29 jun 2013 . Actualizado a las 15:01 h.El Gobierno vuelve a recurrir a la subida de impuestos para cuadrar el déficit y tratar de cumplir así los objetivos marcados desde Bruselas. La escalada impositiva comenzó nada más llegar Mariano Rajoy a la Moncloa, en diciembre del 2011, con el aumento del IRPF, y desde entonces ha proseguido por esa vía como medio para obtener más ingresos, con el incremento del IVA como punto culminante en septiembre del 2012.
«No nos gusta nada hacer esto, pero tenemos un déficit público que reducir». De esta forma justificó Cristóbal Montoro su nueva vuelta de tuerca fiscal, la quinta desde que ocupa el Ministerio de Hacienda, que afecta a los tributos que gravan el consumo de tabaco y alcohol, los dos que generan «externalidades negativas», según el ministro, es decir, que son perjudiciales para la salud e incrementan el gasto sanitario.
Pero el nuevo aumento fiscal también incluye la creación de un nueva tasa medioambiental sobre la emisión de gases fluorados de efecto invernadero y un aumento en la tributación de las grandes empresas.
El impuesto a las bebidas alcohólicas se eleva un 10 % y no están incluidas ni el vino ni la cerveza, que tienen su propia regulación. Esto se traduce en 83 céntimos por litro de alcohol puro, que pasará de 8,30 a 9,13 euros. El Gobierno argumenta que los tipos impositivos que gravan el alcohol en España se encuentran dentro de los más bajos de la UE y que la última subida de tipos se produjo en el 2005. Añade que constituye también un importante instrumento al servicio de la política sanitaria.
Por lo que respecta al tabaco, Montoro no cuantificó el aumento, pero explicó que habrá una «recomposición de la tributación» que dará más peso al tipo específico, que grava una cantidad fija por número de producto, frente al llamado ad valorem, que penaliza el consumo en función del precio de venta. El tipo específico de los cigarrillos sube de 19,1 a 24,1 euros por cada 1.000 cigarrillos y el ad valorem baja del 53,1 % al 51 %. Se trata del cuarto cambio fiscal sobre el tabaco del Ejecutivo de Mariano Rajoy. El pasado ejercicio las ventas de este producto cayeron un 2,4 %, y los estanqueros ya han lamentado este anuncio de Montoro.
Grandes contribuyentes
Otra de las novedades es el aumento de la fiscalidad a los «grandes contribuyentes», según los denominó Montoro, con la eliminación en el impuesto de sociedades de las deducciones por las pérdidas por deterioro de la cartera de valores y las rentas negativas obtenidas en el extranjero a través de establecimientos permanentes. Montoro aseguró que no es admisible que las grandes empresas tributen el 5 % cuando el tipo efectivo está situado en el 30 %
El ministro cifró en 3.650 millones anuales el aumento de la recaudación por este cambio normativo en sociedades. Señaló que espera obtener otros 700 de aumento de los gravámenes al alcohol y el tabaco, aunque admitió que dependerá del consumo, y 340 millones más de la tasa verde. En total, supondría un aumento de 4.690 millones anuales. Este mismo año el impacto de las modificaciones se elevará a unos 900 millones, según fuentes de Hacienda.
El nuevo impuesto verde gravará los aparatos que emiten gases fluorados a la atmósfera, fundamentalmente sistemas de aire acondicionado. Estarán obligarlos a pagarlo fabricantes, importadores, compradores y revendedores, y podría acabar repercutiendo en los consumidores. Entrará en vigor en el 2014 y se establecerá por el potencial calentamiento atmosférico.