Flexibilidad muy poco elástica

La Voz

ECONOMÍA

A finales del mes pasado, el Consejo de Ministros de Pesca rebajó las duras exigencias que el Parlamento Europeo (PE) había impuesto para la cuestión de los descartes en la reforma de la política común de pesca (PCP). Pero aún así, esa flexibilidad pactada a nivel político se quedó corta, a juicio del sector.

calendario

Dilación en la entrada en vigor de la prohibición. El acuerdo del Consejo pospone en algunos aspectos un par de años la entrada en vigor de la obligación de desembarque de todas las capturas. Eso sí, la fecha de arranque es la misma: el 2014 para las pesquerías pelágicas. Sin embargo, si la Eurocámara apuesta por acabar el calendario en el 2016, los ministros dejan margen hasta el 2018.

«mínimos» de descarga

Un 9 % que al final se quedará en un 7 %. El Consejo aceptó aplicar un porcentaje de mínimos para el pescado que se podrá descartar. Los primeros años ese tanto por ciento será del 9, pero se reducirá progresivamente en dos años hasta quedar en el 7 %, que será la cantidad final.

intercambio de cuota

Cambio de toneladas de una especie por la de otra. Los ministros acordaron también permitir cubrir aquellas capturas para las que no se tienen cuota con toneladas de especies de las que sí se dispone de posibilidades. Ahora bien, también habrá un límite y es que el intercambio que se autoriza abarca tan solo el 10 % de todo el volumen de descargas.

excepciones

Rigidez absoluta. Los ministros no dieron pie a que haya excepciones para determinadas especies. Ni para la bacaladilla que se pesca en Gran Sol y no llega en buenas condiciones a Galicia ni para el ochavo, especie para la que la flota gallega no dispone de cuota y que entra a mansalva en el copo de los buques arrastreros.