Lo imposible

La Voz

ECONOMÍA

«Yo no estoy para ir a vivir a un asilo, sino para viajar, ir a Buenos Aires a ver a la familia y seguir viviendo sola». Aurelia, 85 años, paga una renta antigua en el corazón de A Coruña. Ha tenido algunos problemas con los caseros. Y se ha olvidado de pagar algún recibo. De 126 euros. La Justicia, tan lenta para casos que abren las carnes del más común de los mortales -Bárcenas, Campeón, Pokémon...-, se ha aplicado con celeridad para desahuciarla y atender la demanda de los propietarios de la vivienda. Aurelia encontró la complicidad de un amplio sector social harto de que la ley no sea igual para todos. Ayer, la policía se empleó a fondo para ejecutar la orden. Lo imposible, que Aurelia siga durmiendo en su cama, se logró. Su drama, y el de miles de españoles, seguirá hoy.