España se instala en el Magreb

paco soto RABAT / COLPISA

ECONOMÍA

La exportaciones a Marruecos aumentaron un 22 % el año pasado

14 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

España está pisando fuerte en los países de África del Norte. Marruecos es el país donde la presencia económica española es más importante. Ambos Estados han estrechado lazos para hacer frente a la crisis. Mariano Rajoy promocionó en octubre ante el islamista Abdelilah Benkirane la experiencia hispana en sectores como las infraestructuras, el saneamiento de aguas o las energías renovables. Hizo lo mismo con el monarca Mohamed VI, a quien el rey Juan Carlos tiene previsto visitar a finales de este mes para potenciar aún más las relaciones económicas bilaterales. Los datos hablan por sí solos: de enero a septiembre de 2012, las exportaciones hispanas a Marruecos -de unas 20.000 empresas, en su mayoría pymes-, habían crecido un 22,4 %, convirtiendo al país en el segundo mercado de España fuera de la Unión Europea (UE), justo detrás de Estados Unidos.

Asimismo, la cobertura de la balanza comercial española respecto al país vecino alcanzaba un nuevo récord: 170 %. El 52 % de las inversiones españolas en África se concentran en Marruecos, que desde hace dos años ha pasado del puesto 27 al 12 en el ránking de destinos preferentes de inversión para las firmas españolas. España fue el primer inversor extranjero en Marruecos en el 2012 y también el primer socio comercial, por encima de Francia.

La localización geográfica estratégica de Marruecos, el crecimiento sostenido de su economía, la intensa modernización de sus infraestructuras y los competitivos costes son elementos atractivos para las más de 800 empresas españolas presentes aquí. La automoción, la aeronáutica, el textil, la electrónica, la agroalimentación, la construcción, la energía, el turismo y la obra pública son los sectores donde están mejor implantadas en un país que, además, es socio preferente de la UE. «Se ha dado un salto cualitativo en las relaciones bilaterales» y «la apuesta de François Hollande, en Francia, por Argelia, es una magnífica oportunidad» para España, afirma el politólogo Mustafá Sehimi.

España y Argelia, gran potencia en hidrocarburos (gas y petróleo), también se han convertido en socios privilegiados frente a la crisis. Las inversiones españolas superan los 1.500 millones de euros en 27 proyectos en Argelia, con 220 empresas implantadas allí (el 41 % en el sector inmobiliario). España importa gas argelino, del que es altamente dependiente, por unos 3.900 millones de euros al año, y exporta industria auxiliar mecánica, tecnología industrial, manufacturas, medicamentos y otros productos por unos 2.000 millones anuales.

Mientras, en Túnez, el Estado más moderno del Magreb, se han instalado unas 60 empresas españolas que generan más de 4.200 empleos y un volumen de negocios de 268 millones de euros. Es poco si se compara con el número total de firmas extranjeras (3.150), pero las perspectivas de futuro son buenas, sobre todo en la industria agroalimentaria, el textil, la automoción, las infraestructuras, la energía, las telecomunicaciones y el turismo. España es el cuarto cliente del país y también el cuarto proveedor y el sexto inversor.