«Vería oportuno que se abriera un poco antes»

La Voz

ECONOMÍA

Trabaja en un perfumería compostelana y no tiene problemas con el horario partido del comercio. El suyo no es un problema de conciliación, aunque le ve ventajas a lo de cerrar un poco antes el comercio.

Noemí Patiño también tiene presente la racionalización horaria. Ha elegido el turno de tarde y las ocho echa el candado de este céntrico establecimiento de la capital de Galicia, con la idea de que no estaría mal hacerlo quizá media o una hora antes.

Está contenta con el horario que tiene en estos momentos. Le ha venido al dedo para proseguir sus estudios. «Lo he hecho así para poder compaginar las clases con el trabajo», asegura respecto a la elección del turno de tarde y la prolongación de la jornada hasta las ocho.

Horario europeo

Eso sí, a la hora de racionalizar el horario vería oportuno que el comercio abriese un poco antes y que colgase el cartel de cierre también algo antes, en consonancia con el horario europeo.

«¿Por qué no abrir a las ocho y salir a las siete?», se plantea Patiño. «Estaría bien empezar un poco antes la jornada y también salir antes», recalca, en referencia a un horario más en concordancia con los estándares de otros países comunitarios.

Pero en todo caso, la empleada sostiene que, en sus circunstancias, ha podido elegir cuándo le conviene trabajar, una flexibilidad que ve oportuna y deseable para todos los trabajadores. Y sobre todo en el sector del comercio. Cuando se le pregunta por la posibilidad de que los establecimientos cierren incluso a las cinco o a las seis tampoco le parece nada descabellado.