Obama, Sarkozy y el BCE alertan sobre «una nueva crisis»

M. Á. Rodríguez REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Sugieren limitar la inversión en materias primas para «frenar la especulación»

06 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Algunos de los principales líderes mundiales han comenzado a encender las primeras luces de alarma sobre lo que sucede con el mercado de los alimentos. El pasado día 18 de enero, la Comisión estadounidense de mercados de futuro (CFTC), que regula los mercados a término de las materias primas, aprobó una propuesta para poner límites comerciales que reduzcan «la excesiva especulación de los mercados», algo de lo que también habló el presidente Barack Obama en uno de sus últimos discursos ante el Congreso.

En Europa, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ya anunció que llevará este tema como uno de los tres asuntos capitales que tratará la próxima cumbre del G-20. «No se puede explicar que regulemos los mercados financieros y no los de las materias primas», llegó a señalar el dirigente galo al referirse a lo que está pasando con el precio de los alimentos elaborados y, sobre todo, de las materias primas alimentarias.

También el Banco Central Europeo disparó sus alertas al mostrar su «inquietud» por estos aumentos de precios y, especialmente, por el hecho de que las razones de la subida se deban «en parte a factores estructurales que afectarán a medio y largo plazo la tendencia alcista».

En México, el Gobierno invirtió 4,2 millones en la compra de contratos de futuro de maíz, para evitar la especulación con un alimento básico en su dieta. Y en España, el Ministerio de Medio Ambiente admitió estar «muy preocupado» por el alza de los cereales y su «impacto» en los sectores ganaderos. En el último Consejo Consultivo de Política Agrícola, el secretario general de Medio Rural, Eduardo Tamarit, anunció la creación de un grupo de trabajo técnico que tendrá como misión realizar un «seguimiento permanente» del problema, para sugerir acciones del Gobierno.

La Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (Cesfac) señaló que la situación ahora es «peor» que en el 2008, porque «en aquel entonces los ganaderos tenían dinero, pero ahora los problemas de financiación son mucho más graves que entonces».