Salgado dice que «muchas cajas» podrán continuar como hasta ahora

Rubén Santamarta Vicente
rubén santamarta REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Argumenta que los nuevos requisitos «no son diferentes» para entidades de ahorro y bancos

09 feb 2011 . Actualizado a las 13:15 h.

Las nuevas exigencias del Gobierno para que las cajas alcancen unos niveles de solvencia inéditos en la banca europea no tienen por qué suponer el final de un modelo financiero, abocándolas a una bancarización para cumplir con esos requisitos. Al menos esa fue la idea que ayer apuntaló la ministra de Economía, Elena Salgado, en respuesta a preguntas del senador del BNG Xosé Manuel Pérez Bouza. El nacionalista le echó en cara al Ejecutivo que las reglas de juego «hayan cambiado, imponiendo unas condiciones leoninas» en lo que calificó de «nuevo bandazo» del Gobierno en política económica en favor «de la gran banca».

Sin embargo, Salgado aseguró que «muchas, muchísimas cajas podrán seguir con la forma que tienen ahora» bajo cualquiera de las fórmulas que se presentan en la ley estatal. Esa norma facilita que las entidades mantengan su naturaleza actual, como cajas de ahorros. Pero también las abre a privatizarse con la emisión de cuotas participativas (herramienta similar a las acciones para captar capital). O a realizar un ejercicio financiero indirecto, cediendo su negocio a una ficha bancaria desde la que opera esa caja como accionista.

Esta última fórmula es por la que están optando hoy casi todas las cajas que no llegan a los niveles de solvencia que ha exigido Salgado. Supone una desnaturalización de su trabajo porque lo hacen a través de un banco, incluso cotizando. Ayer anunció esto Banca Cívica (agrupa a las firmas de Navarra, Burgos, Canarias y Cajasol), que sacará el 40% de su capital. Solo hay dos casos, Novacaixagalicia y Caja España-Duero (de Castilla y León), que no han decidido aún su camino. Y únicamente las entidades del País Vasco (tres), Aragón (Ibercaja) y Málaga (Unicaja) tienen garantizado seguir como están porque superan los umbrales marcados por el ministerio.

Por la tarde en el Senado, Elena Salgado recalcó que «cualquier entidad, sea banco o sea caja, que cumpla los requisitos de solvencia [el core capital] podrá seguir con el camino elegido por sus gestores». Antes, por la mañana, fue el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el que aseguró que el Ejecutivo no permitirá la privatización y venta de las cajas a precio de saldo.

En su respuesta, la vicepresidenta también trató de rebajar la tensión entre cajas y bancos; las primeras se sienten señaladas por el Ejecutivo al exigirle unas mayores ratios. «No hay diferencia entre bancos y cajas», apuntó. Sin embargo, al recordar el core capital que tienen que cumplir, la diferencia es obvia: para los que no coticen, que no tengan inversores privados y que dependan de financiación mayorista el core pasará del 9%; para el resto, bastará el 8%.

Recurso de Comisiones

CC.?OO. ha anunciado que si el decreto recoge diferentes criterios para bancos y cajas, llevará el texto a los tribunales por distorsionar la competencia.

El objetivo de todas esas exigencias, apostilló, es permitir que fluya de nuevo el crédito a empresas y pymes. Su idea contrasta con la expresada el lunes por Luis de Guindos, de la consultora Pricewaterhouse, y Miguel Ángel Martín, de la patronal de la banca: las entidades, avisaron, no podrán prestar dinero si tienen que capitalizarse.