Francia se aprieta un poco más el cinturón

Colpisa

ECONOMÍA

Sarkozy anuncia que recortará en 10.000 millones de euros las ventajas fiscales y sociales.

20 ago 2010 . Actualizado a las 20:52 h.

El Gobierno francés, decidido a que los 'números rojos' de las cuentas públicas, no superen el 6% del Producto Interior Bruto en 2011 - justo el mismo objetivo que el Ejecutivo español considera «irrenunciable»-, va a suprimir, a partir de este mismo otoño, ayudas sociales a las familias y desgravaciones de las que ahora se benefician hogares, profesionales y empresas, por un importe total de 10.000 millones de euros.

No aumentarán el IRPF, ni el Impuesto sobre el Valor Añadido, ni se reducirán las transferencias del Estado a los territorios.

Pero habrá austeridad en los costes del Estado: solo se repondrán la mitad de los puestos vacantes de los funcionarios jubilados y el gasto general se reducirá el 10% en el plazo de tres años.

El ajuste lo adelantó el gabinete del presidente tras la reunión que Nicolás Sarkozy mantuvo en su residencia de verano de Fort Bregançon, en el sur de Francia, con el primer ministro François Fillon y los responsables de los principales departamentos económicos.

El anuncio coincidió con una revisión oficial de las expectativas de crecimiento: el Producto Interior Bruto registrará este año el avance del 1,4% ya previsto, pero estima que la expansión se limitará en 2011 al 2% frente al 2,5% de sus anteriores proyecciones.

Esta reunión del Gobierno galo estuvo precedida por la buena noticia de que el PIB francés creció en el segundo trimestre un 0,6% respecto al primero, una tasa superior a lo esperado.

La bonanza no se considera firme, y los recortes se llevarán a cabo para cumplir los compromisos de déficit en un entorno menos desarrollado. El Ejecutivo no concretó las ayudas y exenciones que se van a suprimir.

Los expertos piensan que el nuevo ajuste incidirá en el presupuesto de gastos fiscales -dinero que se deja de recaudar al aplicarse las desgravaciones -, que se elevó a 75.000 millones de euros en el 2010, y podría verse reducido en algo más del 13%.

Entre las ventajas que pueden desaparecer están, por tanto, las reducciones de impuestos en ciertas profesiones, el IVA reducido que se aplica a las reformas llevadas a cabo en la vivienda habitual, o el descuento del que se benefician los hogares que contratan empleados domésticos para cuidar a los niños.

También podrían desaparecer las desgravaciones por adquisición de una casa y algunos incentivos 'verdes', a las instalaciones ecológicas o el uso de biocarburantes.

Los analistas recuerdan que el Gobierno francés también necesita lanzar mensajes de compromiso a los mercados porque las secuelas de la crisis griega le alcanzaron de rebote.

Esta misma semana, la agencia de calificación crediticia Moody´s advirtió a Francia, Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido que pueden perder la nota máxima AAA de que disfrutan en su deuda soberana a causa del desafío al que tienen que hacer frente con sus ajustes presupuestarios.

Con todo, ninguno de estos países ha visto modificada su perspectiva, que sigue siendo «estable».

Se extiende, mientras tanto, por el centro y el norte de Europa una oleada de relativo optimismo económico. Este viernes, el Gobierno sueco informó de la revisión al alza de sus proyecciones de crecimiento.

El PIB de Suecia crecerá el 4,5% este año - frente al 3,3% hasta ahora estimado - y el 4,0% en el 2011, dos décimas más de lo anteriormente previsto. A pesar de estas positivas tasas, que le sitúan a la cabeza del crecimiento europeo, el ministro de Finanzas Anders Borg pidió mantener la prudencia y continuar con la prioridad de volver al superávit presupuestario.

Por el momento, Suecia calcula que las cuentas del 2010 se cerrarán con un déficit del 1,1% del PIB, una tasa que mejora en cuatro décimas la estimación precedente.

El país escandinavo espera que los 'números rojos' sean muy reducidos en el 2011 (apenas un 0,2%) y alcanzar un superávit del 1,1% en el 2012. El auge de las exportaciones y la disciplina presupuestaria son las claves que han permitido a Suecia salir con rapidez de la fuerte recesión que sufrió en el 2009.