Telefónica no duda de que Portugal Telecom aceptará su oferta sobre Vivo

M. J. Alegre MADRID/COLPISA.

ECONOMÍA

La operadora española ha elevado un 14% el precio propuesto inicialmente, hasta los 6.500 millones de euros

03 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Orgulloso de la capacidad de anticipación de Telefónica, su presidente, César Alierta, se declaró ayer convencido de que la «impecable» oferta presentada a Portugal Telecom (PT) por el 50% de Brasilcel ?-empresa brasileña participada a medias por la española y la lusa y propietaria del 60% del capital de la también carioca Vivo- será aceptada por la junta de accionistas de la operadora portuguesa «por el atractivo nivel de precios y porque incorpora otros aspectos». La firma española ofrece pagar 6.500 millones a PT por su parte de Brasilcel. Esta cantidad supone una mejora del 14% sobre la propuesta inicial y una prima del 180% sobre la cotización media del mes previo a la primera oferta. Además, se compromete a abonar otros 52,8 millones de euros en concepto de dividendo no distribuido del 2009 más, en su caso, otra cantidad a determinar por la liquidación de las comisiones de gestión de la operadora brasileña. En paralelo, Telefónica concede a Portugal Telecom (o a un tercer inversor que la lusa designe) una opción de compra sobre el 10% que Telefónica posee en la compañía portuguesa.

Líder en Brasil

La operación convertirá a la española en líder del mercado brasileño de telefonía. Ayer, las acciones de PT llegaron a subir casi un 8% en la Bolsa de Lisboa, para acabar cerrando con un alza del 1,48%. En el caso de Telefónica, que durante buena parte del día evolucionó a la baja, las declaraciones de Alierta sirvieron para que acabara la sesión con una ganancia del 0,8%.

Ante la junta de accionistas de la española, celebrada ayer en Madrid, el presidente de Telefónica restó importancia a los vaivenes de los parqués en los dos últimos meses. Pese a ellos, la operadora sigue figurando entre las 50 mayores compañías del mundo por valor bursátil. «Esto pasará claramente», afirmó.

Alierta respondía en estos términos a las preguntas de los inversores que lo interrogaron sobre el futuro. Por tercer año consecutivo, el presidente renunció a la lectura de su discurso, que fue repartido por escrito a los 349 accionistas presentes. Esta circunstancia no impidió que, como es tradicional en las convocatorias de la operadora, representantes de agrupaciones de trabajadores formularan a gritos sus protestas. En esta ocasión contra los despidos de cuatro compañeros.

La multinacional española, líder entre las empresas no financieras por beneficios -en el muy complicado 2009 ganó 6.253 millones de euros- es la única de las grandes operadoras del mundo que se compromete a conseguir unos crecimientos de ingresos y resultados de explotación. «Y siempre los hemos cumplido», aseveró, tras recordar que las horquillas para este año están entre el 1 y el 3% en el primer caso y entre el 1 y el 4% en el segundo. Para reforzar el mensaje de tranquilidad a los accionistas, el presidente ratificó los anuncios de dividendo.

Respecto a la situación económica fue claro: «Tenemos un optimismo fundado, porque desde Telefónica percibimos que el mundo, Latinoamérica, China, Europa y España van claramente mejor y nuestra capacidad de anticipación nos permite posicionarnos por delante de los demás».

El caso español

Alierta precisó que en el caso de España el peor momento se situó en el segundo y tercer trimestre del pasado año, y enmarcó en este clima de recuperación económica de los países donde desarrolla su negocio la iniciativa en la que está ahora empeñada: la compra de Vivo.