El préstamo coordinado tendrá un interés del 5%, inferior al de su deuda pública
12 abr 2010 . Actualizado a las 13:13 h.La Unión Europea confía, nuevamente, en que un simple aviso de su disposición a intervenir en favor de la deuda soberana griega será suficiente para evitar una evolución negativa de los tipos de interés a los que esos títulos se colocan en los mercados, y que, inflados por los especuladores, amenazan con estrangular la capacidad financiera de Atenas.
Reunidos por el inusual método de la videoconferencia, los 16 ministros del Eurogrupo (los países con el euro como divisa común) se pusieron este domingo de acuerdo para concretar las dos claves del plan de ayuda a Grecia que los líderes de la UE acordaron durante la cumbre europea de marzo: el volumen de crédito que será puesto a disposición de las autoridades helenas, y el tipo de interés. Serán 30.000 millones de euros, a un tipo próximo del 5%. Sirve como referencia que la última emisión de deuda griega se colocó a más del 7%.
El plan tiene una duración de 3 años y se prevé que en él participe también el Fondo Monetario Internacional. El lunes, la UE y el FMI comenzarán negociaciones detalladas sobre la participación de la institución en el plan trienal. Su aportación «será sustancial», como se estableció en la cumbre de marzo y recordó ayer el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
Tanto Juncker como el comisario de Economía, Olli Rehn, comparecieron en la sede de la Comisión Europea para explicar el acuerdo y subrayar que el mecanismo de ayuda «no ha sido activado» porque Grecia no lo ha solicitado. El hecho de que los ministros no pusieran ya en marcha el mecanismo de ayuda a Grecia se atribuye a las reticencias alemanas. El Gobierno de Angela Merkel acepta ayudar a Atenas únicamente en última instancia ya que cree que, por ahora, advertir a los especuladores de que sus maniobras les pueden salir mal servirá para aliviar la presión de los mercados sobre Grecia.
Pero, cuando Atenas lo pida, el dinero llegará «rápidamente», señaló Juncker. Y es que Grecia necesita liquidez para refinanciar este año unos 50.000 millones del total de 400.000 de su deuda pública.
Con todo, Juncker defendió que ese tipo del 5% «no es una subvención», como habían remarcado el resto de los Gobiernos europeos, y lo comparó con el bono alemán a 10 años, que se emite al 3,17%, o el español, que se paga al 3,87%.
A petición de Atenas
Por su parte, España, según los compromisos adquiridos previamente, aportará hasta un 9% del crédito coordinado a Grecia, lo que se traduce en un total de 2.700 millones este año. La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, subrayó ayer que lo más importante de la decisión del Eurogrupo es que se trata de un compromiso unánime que «fortalece la zona euro y subraya el principio de solidaridad entre los países que la conforman», indicó a Efe.
Por su parte, el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, saludó ayer que «la solidaridad europea es ya de carne y hueso». «Es un mensaje de que ya nadie puede jugar con nuestra moneda común ni con nuestro destino y de que la UE sigue siendo una comunidad de valores comunes y solidaridad».