Trichet descarta la bancarrota en Grecia, y Bruselas dice que todavía no es necesario activar el rescate

Enrique Müller

ECONOMÍA

En un inédito e interesado gesto de solidaridad, el Banco Central Europeo (BCE) salió ayer en defensa del compromiso del Gobierno griego de reducir su déficit fiscal y descartó la posibilidad de que el ejecutivo de ese país entre en suspensión de pagos. El presidente de la institución, Jean Claude Trichet, expresó su confianza en la capacidad del país heleno de afrontar sus desafíos y afirmó que Grecia no corre peligro de quiebra.?«Diría que, con toda la información que tengo, la quiebra no es una posibilidad en Grecia», dijo. «Lo que es muy importante es que el programa de nuevas medidas que ha sido decidido por Grecia sea implementado», explicó al destacar que el compromiso del gobierno griego de reducir su déficit fiscal era «muy serio y factible». La solidaridad mostrada ayer por el BCE también se concretó en medidas. En una decisión destinada a aliviar la situación de Grecia, Trichet confirmó que seguirá aceptando activos de ese país con una calificación de riesgo de BBB hasta finales de año. Eso permitirá a los bancos griegos seguir financiándose en el BCE, pero a un precio más elevado. En otro gesto, saludó la eventual intervención del FMI, pero insistió en que el plan de rescate debían participar todos los gobiernos de la eurozona. Al mismo tiempo, Olivier Bailly, portavoz de la Comisión Europea, aseguró que todavía no se dan las condiciones para activar el mecanismo de rescate. «Faltan todavía muchos elementos para poder plantearse esta cuestión», entre ellos «una petición formal del Estado miembro de recurrir a este mecanismo», dijo.