El Banco de España ciñe al FROB la ayuda a la fusión y sugiere a las dos cajas que usen otras vías
ECONOMÍA
El presidente de la Cámara de Comercio de Vigo dice que es «moderadamente optimista» con el resultado de las negociaciones, aunque las califica de «difíciles».
09 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El arbitrio del Banco de España será «decisivo» para el resultado de la negociación entre Caixa Galicia y Caixanova. Así lo admiten fuentes financieras, que aseguran que el organismo supervisor ha dado ya algunas claves sobre la posible financiación de la operación de alianza de las firmas gallegas. El entorno de Caixanova admite que la entidad llegó a plantear al equipo de Miguel Ángel Ordóñez la necesidad de apoyar con cerca de 2.800 millones la fusión gallega. Este dinero no serviría solo para sufragar el coste de la integración, cifrado por la auditoría de KPMG en 475 millones de euros. También reforzaría a la entidad resultante ante los retos del mercado financiero, pendiente de nuevas regulaciones comunitarias que endurecerán las condiciones de solvencia requeridas al sector. Según fuentes próximas a la negociación, el Banco de España ha limitado las ayudas al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Las cajas podrían pedir hasta 1.190 millones de euros sin precisar una autorización expresa de Bruselas (el 2% de los activos ponderados por riesgo de Caixanova y Caixa Galicia). El dinero se devolvería en un máximo de siete años, a un 7,75% de interés, más un 0,15 anual. Solicitar más ayudas exigiría el permiso de Bruselas y el endurecimiento de las condiciones. Como mínimo, las entidades deberían adelgazar su estructura en un 20%. El regulador ve prácticamente imposible usar el Fondo de Garantía de Depósitos como alimento extra para la integración gallega. Y ya ha recomendado a las cajas usar «otras herramientas». En el sector interpretan esta expresión como una alusión a las cuotas participativas, que el Gobierno y el Banco de España tratan de impulsar con una nueva regulación (que podría incluir la obligación de emitir cuotas con derechos políticos). Mediante estas vías, y el adelgazamiento de activos (sigue pendiente la posible venta de sucursales al Banco de Santander), las cajas podrían obtener una liquidez superior a los 2.000 millones, según barajan financieros. Ayer, Caixanova informó del cierre «en cinco horas» de su décima emisión de obligaciones simples, por 600 millones de euros. Esa colocación de deuda con aval del Estado le permite obtener liquidez extra a la firma antes de que en junio venzan las emisiones con el respaldo del Tesoro. Por otro lado, las entidades siguen abordando la negociación con suma discreción. Ayer, el presidente de la Cámara de Comercio de Vigo y consejero de Caixanova, José García Costas, admitió ser «moderadamente optimista» con el resultado final, aunque calificó la operación como «muy difícil». García Costas fue uno de los máximos opositores a la fusión, pero subrayó que «ahora el escenario ha cambiado», dijo en alusión al «peso» de la entidad viguesa en el nuevo planteamiento de negociación. Con todo, advirtió de que tanto el diálogo como la solución final «no pueden ser agresivos para nadie». La nota de pesimismo la puso el alcalde vigués. Caballero reiteró que solo será posible una «absorción» de Caixa Galicia por Caixanova. Y anunció que se reunirá con colectivos de Vigo para explicarles su versión de la situación actual.