Vuelve la confianza con una deuda que aprieta menos

La Voz

ECONOMÍA

22 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En los dos últimos ejercicios las constructoras han conseguido deshacerse de un tercio de su deuda, que en el 2007 se había disparado un 22% por la alegría de sus compras dentro y fuera del sector. De los 61.770 millones que debían las seis grandes cotizadas en el 2009, Ferrovial soporta la mayor parte. Son 22.271 millones, un 5,2% menos que el año anterior. Una reducción que logró con la venta del aeropuerto de Gatwick y de aparcamientos. Además, se deshizo del 60% de su participación en las autopistas chilenas, aunque el cobro será este año. En diciembre refinanció toda la deuda corporativa mediante un crédito a 3 años de 3.300 millones de euros.

Las ventas de activos se sucedieron durante el año. Después de la salida de ACS de Unión Fenosa, que le ha permitido anotarse unas plusvalía de más de 1.000 millones en el 2009, otras constructoras han vendido activos para reducir deuda y compensar sus dificultades financieras. Acciona consiguió recortar más de la mitad de sus obligaciones gracias a la venta de su participación en Endesa. Sacyr, que pudo mantener su 20% de Repsol, ingresó en diciembre más de 850 millones por la venta de su filial de concesiones Itínere. La compañía tiene la segunda deuda más elevada: 11.861 millones, casi seis veces más que su valor en bolsa. La capitalización de las seis grandes supera los 29.000 millones, menos de la mitad de su deuda. Después de dos años muy difíciles, los analistas recuperan la confianza en las constructoras, cada vez menos volcadas en el ladrillo. «La notable valoración de nuestros resultados la ha dado el propio mercado, impulsando al alza la acción», se felicitan desde OHL.