Puede que la Xunta y el Gobierno central estén a una sola sesión de negociación para sellar un acuerdo sobre la redacción final de la ley de cajas. Pero en la Facultad de Económicas de Vigo, ayer quedó claro que el PSOE gallego sigue a kilómetros de distancia del PP y el BNG respecto a la solución final de futuro para las entidades gallegas. El diputado socialista Abel Losada eludió hasta por cuatro veces apuntar una fórmula concreta para Caixanova y Caixa Galicia. «Que o decidan as caixas», reiteraba a cada demanda de sus contertulios. Debatía con el portavoz parlamentario popular, Pedro Puy Fraga, y con el diputado nacionalista Fernando Blanco, ante cerca de doscientos alumnos de Económicas, y moderado por el valedor do cidadán y ex rector vigués, Luis Espada Recarey. El más directo fue Blanco: «Vostedes [por el PSOE] non están a explicar os escenarios posibles e xa non nos podemos escapar máis. ¡Digan o que queren para as caixas», le increpó. Abel Losada dribló el envite apelando al recurso a la ley de cajas, una iniciativa que elogió «porque vai contra o control brutal da obra social das entidades, e contra o cambio brutal dos órganos de goberno». Puy calificó de «espúrea» la fórmula elegida por el Gobierno para recurrir (el artículo 161.2 de la Constitución, pensado no para leyes sino para reglamentos) y volvió a recitar el catecismo de la Xunta contra las quejas del Ejecutivo: «Non vale calquera dos artigos non recorridos doutras leis autonómicas -dijo-, pero o Goberno di agora que non é unha cuestión de 'cortar e pegar' senón de filosofía de fondo. En realidade temos dous poblemas, o do sector financeiro e, agora, outro para evitar que se tome a cachondeo o autogoberno de Galicia». El portavoz del PP volvió a interrogar a Losada respecto a su fórmula para las cajas. Y el diputado del PSdeG se limitó a rechazar que «se force unha fusión se as caixas non a queren». Además, se lamentó de que la negociación por la ley de cajas se produzca en Madrid «porque non se quixo negociar co PSdeG en Santiago». Tanto Blanco como Puy defendieron la fusión gallega «fronte a deslocalización das caixas» y el portavoz del PP explicó el modelo «paritario» que defiende la Xunta: hacer una asamblea de 320 miembros, con la suma de los 160 de cada caja, para que todas las decisiones pasen por este «órgano igualitario». BNG y PP creen que Galicia perderá sus cajas si no hay fusión, lo que supondría «menor obra social, eficiencia productiva y desarrollo». Por ahora, el PSOE evita apoyar esta alianza.