Algunas de las empresas que resultaron adjudicatarias en el polémico reparto eólico del BNG, ahora suspendido por la Xunta y el Tribunal Superior, comienzan a tomar posiciones en los juzgados para reclamar lo que consideran suyo. De momento, dos sociedades se han personado ante el TSXG en calidad de «codemandadas», con la intención de recurrir el auto judicial que ordenó la suspensión cautelar del concurso al detectar indicios de ilegalidad. Se trata de Aucosa y Viraventos.
Además, otras tres firmas han anunciado su intención de acudir también al TSXG, con el objetivo de recurrir la resolución de agosto pasado en la que la Xunta suspendió el mismo concurso. Estas empresas son Ventos Cooperativos, Ventos de Beitureira e Inesgal.
La mayor parte de las concesionarias, en cambio, dan por perdidos los molinos y se centran en dos objetivos: volver a tener éxito en la nueva puja y preparar la reclamación patrimonial a la que creen tener derecho. «Recurrir ahora y que te den la razón dentro de cinco o seis años, cuando las primas sean muy inferiores, no tiene sentido», explica un operador.
Firmas ajenas al sector
Las cinco sociedades demandantes, que en conjunto se habían llevado casi el 22% de los megavatios en liza, tienen varios rasgos en común. Todas son conglomerados de pymes gallegas sin experiencia en el negocio del viento. Las dos más grandes, Aucosa y Ventos, ocuparon respectivamente los puestos 2 y 4 del ránking del concurso. La primera obtuvo 216 megavatios. Se trata de una agrupación de conserveras y frigoríficas que se asociaron con la eléctrica Hidrofreixa, una sociedad con negocios de minihidráulica.
El segundo adjudicatario fue presentado por el anterior Gobierno como el germen del grupo lácteo gallego. Está integrado por cuatro cooperativas agrarias (Icos, Colaga, Feiraco e Irmandiños), una firma madrileña de capital riesgo y El Croquis, un socio tecnológico.
Los otros tres adjudicatarios que estudian la presentación de contenciosos contra la suspensión del concurso tienen algún tipo de vinculación directa o indirecta con el ala nacionalista del bipartito. Inesgal es una sociedad formada por nueve pymes integradas casi todas en la denominada Rede Galega de Empresas, una organización patronal que comenzó a rodar hace tres años con vocación nacionalista y como alternativa a la CEG. Ventos de Beitureira pertenece al grupo de empresas de José Luis Liñares Louzao, principal beneficiario por el Consorcio de Benestar de Anxo Quintana en la adjudicación del servicio de transporte para personas discapacitadas y dependientes. Viraventos, por su parte, está participada por el ex presidente de la patronal lucense Guillermo Sánchez Vilariño, un empresario muy próximo al ex conselleiro de Industria Fernando Blanco.