La OCDE advierte que las ayudas públicas pueden frenar la salida a la crisis, al minar el libre mercado

Juan Oliver

ECONOMÍA

Pide a la UE que prepare un calendario para suprimir las medidas de rescate urgente

22 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los planes de rescate diseñados por la UE y sus Estados miembros para evitar el colapso de los sectores productivos más relevantes están contribuyendo a superar la crisis, pero una vez que esta haya pasado, la Unión Europea debe vencer la tentación del proteccionismo y dejar que sus empresarios vuelvan a valerse por sí mismos. Así opina la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ayer difundió un estudio que recoge varios consejos para el bloque comunitario. El más importante, que las inyecciones de capital público en la economía sean temporales y no distorsionen el mercado único y la libre competencia, apoyando a unas compañías en perjuicio del resto. «Hay que felicitarse al constatar que la Comisión Europea ha demostrado claramente su voluntad de oponerse rápidamente a los proyectos de apoyo presupuestario y financiero de los Estados miembros que puedan ir en contra de los principios del mercado único, favoreciendo a unas empresas en detrimento de otras», reza el estudio, que añade que resulta «indispensable» que tanto las autoridades comunitarias como los gobiernos de los Veintisiete «preparen estrategias de salida de la crisis previendo un calendario preciso de supresión de las medidas de apoyo urgente, una vez que la recuperación económica esté en marcha». El secretario general de la organización, el mexicano José Ángel Gurría, destacó ayer en París, donde la OCDE tiene su sede, que la crisis «ha motivado reformas ambiciosas para abordar las debilidades del sistema financiero que, si son puestas en práctica con eficacia, deberían apoyar las perspectivas de crecimiento a largo plazo». El estudio añade además varias líneas a seguir para garantizar que la UE encuentre una salida rápida a la recesión. Estrategia de Lisboa La crisis económica y el envejecimiento demográfico pueden poner en peligro el futuro de la economía europea. Por eso resulta necesario ahondar en las reformas de la Estrategia de Lisboa, destinadas a mejorar su competitividad y su capacidad para garantizar el crecimiento y la creación de empleo. Innovación La inversión de la UE en I+D+i está aún muy lejos de las cifras que ofrecen competidores directos, como Japón y Estados Unidos. «Hay que adoptar nuevas medidas para reforzar el espacio europeo de investigación, la cooperación científica transfronteriza y la movilidad de los investigadores», asegura el informe, que recomienda alcanzar cuanto antes el listón del 3% del PIB en gastos destinados a innovación, desarrollo e investigación. Mercado único La OCDE estima que el mercado único ha contribuido a mejorar la economía y el nivel de vida de los ciudadanos de la UE, pero advierte que todavía queda mucho camino por recorrer y que todavía existen retrasos en la aplicación, por parte de algunos Estados miembros, de varias directivas destinadas a liberalizar la prestación de servicios. «A largo plazo, la Comisión debería aumentar sus esfuerzos para estimular la competencia y reducir la carga administrativa de las empresas». Energía Se recomienda acelerar las medidas destinadas a preparar a la UE para la economía de la era pospetróleo, especialmente en lo que se refiere a la liberalización de los mercados del gas y de la electricidad. Apertura La OCDE propone que la UE lidere la liberalización de los mercados internacionales, sirviendo de ejemplo al resto del mundo. En ese sentido, destaca las reformas en la política agrícola común, que han ido desacoplando las subvenciones de la producción, pero recomienda rebajar las ayudas a la exportación y limitar los aranceles a la importación de productos agrícolas.