En esta ocasión, el Gobierno de Merkel no ha dudado en recurrir a las rebajas de impuestos para estimular el consumo. Así, el tipo impositivo mínimo baja del 15 al 14%, mientras que los ingresos exentos de tributación se elevan hasta los 8.004 euros anuales. Además, se buscará matizar la progresión de las tarifas fiscales para evitar que los aumentos de sueldos no se traduzcan en el pago de mayores impuestos. Los líderes de los tres partidos que integran la coalición de Gobierno (el SPD, la CDU y la VCSU de Baviera) también aprobaron el pago único de cien euros por hijo y bajaron la cotización para el seguro de enfermedad del 15,5 al 14,9 %.
El Gobierno también logró aprobar un «premio ecológico» destinado a fortalecer el sector de la automoción. Todas las personas que lleven al desguace sus coches con una antigüedad mínima de nueve años recibirán 2.500 euros para comprar un automóvil nuevo.
El plan obligará a Alemania a asumir en el 2010 el mayor déficit público desde 1945 cuando supere el 3 % del PIB.?