«Una patente europea puede costar entre 40.000 y 50.000 euros»

Alejandro Posilio

ECONOMÍA

Este reconoce que la terminología que a veces se usa en este ámbito no es accesible al ciudadano medio, aunque sí lo es para las grandes empresas y los juristas

19 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Este pontevedrés lleva tres meses al mando de la Oficina Española de Patentes y Marcas, organismo encargado de registrar las innovaciones tecnológicas y comerciales para su protección. Asegura que mantienen una fuerte actividad de formación para poder llegar a las pymes.

-¿Cómo se incentiva a una sociedad para que patente más?

-Tenemos una importante actuación en la difusión de la información que existe en nuestros archivos. En el mundo económico actual, si no se protegen las marcas y los desarrollos tecnológicos, no se podría operar. Y tenemos una importante acción de apoyo a la industria española, que la concretamos en dos áreas: ayuda a la pequeña y mediana empresa, y al proceso de internacionalización de nuestras firmas.

-¿Qué tipo de acciones de las que ejecutan, afectan a las pymes?

-Subvencionamos una parte importante del gasto que supone una patente en el exterior, que es alto, y que en las pequeñas empresas puede llegar hasta el 80% del coste real de la protección jurídica fuera de España. Mantenemos una política muy activa de formación, porque llegar a las pymes directamente es casi imposible, pero es sencillo formar a los instructores que tienen las cámaras de comercio, así como al personal de las asociaciones empresariales para que luego lo trasladen a las industrias, como Eurofórum en A Coruña. En tercer lugar, tenemos el objetivo de crear este año un servicio de consultoría dirigido exclusivamente al apoyo a la pymes.

-¿Cuánto cuesta hacer una patente?

-Si hablamos de marcas, es una partida muy baja, de unos 150 euros, pero si hablamos de una patente, nos ponemos ya en 2.000 o 2.500 euros. No todo cuesta lo mismo, depende de los gastos procedimentales. Con la solicitud de patentes nos pueden pedir más información, así como que se incluya también un informe sobre el estado de la técnica y que éste vaya acompañado de una opinión no vinculante. Pero el gasto es relativamente bajo. El problema no es el coste, sino las dificultades que tienen las pymes para llegar hasta nosotros. Queremos facilitarles el acceso a la Oficina.

-¿Es suficiente venir al registro y hacer la solicitud?

-No es tan sencillo. Hablamos de un sector muy especializado y a veces la terminología que empleamos no es tan accesible al ciudadano medio. Sí es asequible a grandes empresas y juristas.

-Si se patenta algo en España, ¿vale para toda la UE?

-No. Si se hace en España, la protección es solo para el territorio nacional. Si se quiere realizar en Europa, por ahora no hay una fórmula comunitaria, aunque sí hay un sistema que se llama patente europea, que es de gran interés para desarrollos técnicos. Por ejemplo en el sector farmacéutico y en el de telecomunicaciones hay varias empresas gallegas que utilizan estas patentes. Pero mientras que las españolas tienen un precio bajo, una europea puede costar entre 40.000 y 50.000 euros, en función del sector. Este año hemos recibido unas 600 solicitudes de subvenciones para firmas de segmentos que necesitan protección fuera de España.

-¿Se puede producir una duplicidad de patentes?

-Sí, pero para impedirlo están los sistemas de control. Cuando una empresa solicita una patente, debe acompañarla de una determinada documentación que analizamos detenidamente. Nuestras bases de datos cubren toda la tecnología a nivel mundial y es difícil que se escape una patente que recaiga sobre una técnica ya patentada. Con las marcas pasa igual, pero el sistema de derechos exclusivos en más relativo.