Paralizada la constructora lucense Clelia por sus innumerables deudas

M.C.

ECONOMÍA

06 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La Constructora Lucense Clelia cerró sus oficinas en Lugo y no tiene empleados desde hace semanas. Ante la situación de deterioro económico paulatino y, acorralada por las numerosas deudas tanto con empresas proveedoras como con los bancos, no es previsible que el administrador -que, según algunas fuentes se encuentra en paradero desconocido- recurra al procedimiento concursal. Aunque la ley prevé que pueda solicitarlo alguno de los múltiples acreedores, debería hacerlo en los dos meses siguientes a que sea manifiesta la insolvencia. Pero ya hace muchos meses que la situación es insostenible para las empresas de José Manuel Vázquez Fírvida, conocido en Lugo como Firvi , quien, después de no haber no conseguido cerrar con los bancos algunos créditos durante el año pasado, entró en la peor situación cuando los proveedores dejaron de servirle, provocando que muchos chalés quedasen sin terminar, al igual que las obras de urbanización.

Vázquez Fírvida trabajó bajo los nombres comerciales de Clelia, y también Triacqua y Barcel Euro. Esta última incluso llegó a patrocinar un conocido equipo de fútbol sala de división de Honor que abandonó la localidad lucense de Puebla de San Julián para jugar en Vigo en las dos últimas temporadas. Finalmente el equipo también desapareció a final de la pasada campaña, tras haber sido englobado durante el último año dentro de la sección de fútbol sala del Celta de Vigo.

Precisamente en la localidad de Puebla de San Julián fue donde Clelia construyó una colonia de chalés que quedó sin terminar. Numerosos propietarios se encontraron con que sobre su chalé pesaba uno o varios embargos en el momento de escriturarlo, aunque previamente ya habían entregado importantes cantidades de dinero mediante contrato privado. Algunos renunciaron a escriturar, mientras otros optaron por seguir adelante para no perder el dinero entregado, sabedores de que era irrecuperable dado que la empresa estaba en situación real de insolvencia. Algunos de los propietarios de esta colonia de chalés denunciaron al empresario por estafa.

Este modus operandi se repitió sucesivamente en otras colonias de chalés que Vázquez Fírvida construyó en Outeiro de Rei, otro municipio vecino de Lugo, en donde ejecutó en varias fases cientos de chalés.

Aquí, además de numerosos compradores que no pueden legalizar sus viviendas por impago del constructor a las empresas abastecedoras, también están sin acabar buena parte de las obras de urbanización, lo cual convierte en ilegal actualmente a muchas viviendas, aunque sus propietarios han comenzado a vivir allí a pesar de tener agua y luz de obra y con la permanente desconfianza de que su chalé no pueda ser legalizado.

En los últimos meses, varias empresas proveedoras, alguna de ellas con deudas de hasta 400.000 euros, han empezado a ejecutar embargos, interviniendo en algún caso un coche de lujo y algunos chalés. Los acreedores aseguran que desde hace bastante meses Vázquez Fírvida está ilocalizable, aunque aseguran que se ha trasladado a la zona de Vigo y sigue trabajando en la construcción bajo otros nombres comerciales.

Clelia tenía más de 40 trabajadores hace cuatro años, pero en las elecciones sindicales celebradas hace seis meses ya solo contaba con media docena. En las últimas semanas han aparecido cerradas las oficinas en el polígono de O Ceao, en donde colgó durante bastantes semanas un cartel que decía «vuelvo en diez minutos». Abrió luego otras oficinas en dos lugares de la ciudad, a la que llegaron numerosas notificaciones judiciales en los últimos tiempos pero que ahora también están cerradas.

Algunas fuentes especulan con que la firma Clelia pudiese arrastrar a algún otro empresario lucense con el que mantenía negocios inmobiliarios conjuntos.