La situación es tal que se están produciendo situaciones como la compra de los sueros de algunas pequeñas queserías por parte de algunas empresas que hasta hace unos meses no querían. Hasta ahora sólo compraban el de industrias de tipo medio, según indicaron algunas fuentes.
Estas empresas se llevan el suero y, posteriormente, lo someten a un sistema para extraerle los restos de nata. Lo que queda lo comercializan para la elaboración de algunos productos alimenticios como, por ejemplo, galletas.
«O déficit mundial de leite é tal que actualmente estados como Nueva Zelanda estano importando, entre otros países, desde España. Actualmente dase a curiosa situación de que case non hai para cubrir as necesidades que temos dentro da comunidade galega», indicó el responsable de una quesería de la comarca lucense de Terra Chá.