Los nuevos contadores electrónicos aprobados ayer por el Gobierno, incluyen mecanismos para el control del gasto. Los clientes de las compañías eléctricas podrán decidir si desplazar el consumo a las horas de tarificación más reducida, lo que permitirá, según el Ejecutivo, rebajar la factura de la luz.
Estos contadores son obligatorios en los suministros inferiores a 15 kilovatios desde el pasado 1 de julio. Hasta el momento, sólo se han colocado un total de 90.500 en la comunidad de Cantabria. El Ejecutivo ya ha encargado a la Comisión Nacional de Energía la fijación de un calendario para la instalación de los 25 millones que quedan en España, así como una estimación de los costes. En este sentido, las eléctricas han mostrado su opción a hacerse cargo de la totalidad de este desembolso, con lo que ya se ha elevado el precio de alquiler hasta los 0,78 euros mensuales.