Añón se blinda frente a Celsa para poder crear siderúrgicas en América

S. Vázquez / X. Ameixeiras redacción

ECONOMÍA

Espera que la compañía catalana mantenga el proyecto de la nueva acería de A Laracha Dice que desde Galicia impulsará nuevos proyectos siempre que sean «grandes»

25 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El pacto entre el gallego Manuel Añón y la catalana Celsa incluye una cláusula por la que el empresario larachés no puede llevar a cabo durante tres años una actividad similar a la desarrollada hasta ahora en los lugares donde Siderúrgica Añón y la firma compradora tienen en estos momentos negocios. Sin embargo, los industriales vendedores han dejado una puerta abierta para desarrollar el mismo negocio en América, con la excepción de Brasil. Manuel Añón explicó que, en estos momentos, la venta todavía no está cerrada (se está procediendo a la revisión de los acuerdos alcanzados por parte de los abogados y financieros de ambas compañías), y que se prevé que el proceso finalice en el plazo de siete semanas aproximadamente. Antes, tendrá que haber obtenido el visto bueno del Tribunal Europeo de la Competencia. El que todavía es el máximo accionista de la firma gallega explicó que la operación se desarrolló en un contexto en el que se presentó una «buena oferta», imposible de rechazar, en un entorno en el que las compañías tienden hacia la concentración y en el que es necesario crecer para poder competir. «Estamos en un momento de calentón», dijo. Negociaciones duras Las negociaciones fueron duras. Comenzaron el sábado 12 de mayo y culminaron en la madrugada del lunes 14. Sin embargo, la oferta de Celsa llegó 15 días después de que sobre la mesa de Añón estuviera ya una propuesta de la brasileña Gerdau, que vio la posibilidad de dar el salto a Europa con la compra de la firma gallega, una de las más productivas de Europa por su tecnología punta. Gerdau produce al año 19,6 toneladas de acero largo y tiene fábricas en cinco países americanos. Además, en España posee el 40% de Sidenor. Celsa, la segunda empresa española del sector por volumen de facturación, le cerró el desembarco a la latinoamericana, poniendo sobre la mesa no sólo más dinero «sino la garantía de continuidad y crecimiento de la planta de A Laracha», argumenta el vendedor de Siderúrgica Añón. Liquidez El industrial de A Laracha asegura que la operación de venta también le aportará liquidez para afrontar otros proyectos. Pero insiste en que deben de ser «grandes y necesarios para Galicia, donde los empresarios ya están acostumbrados a levantar compañías sin infraestructuras». En este sentido recordó los momentos en los que tenía que hacer llegar cada día tres camiones cargados de gas desde Huelva hasta su fábrica. Una situación que se mantuvo hasta que no logró, previo pago, que la red llegase hasta la siderúrgica de A Laracha. En los últimos tiempos, su lucha estaba centrada en conseguir el suministro eléctrico necesario para construir una acería en el municipio larachés. La inversión está prevista en los planes de la Xunta. Ahora, el futuro de los nuevos hornos está en el aire, aunque él supone que Celsa mantendrá el interés en construirlos para suministrar materia prima a los dos trenes de laminado de Lendo. Del mismo modo que es posible que construya una fábrica de laminado en Bayona (Francia) para aprovechar el material de la Aciérie de l'Atlantique. Éstos eran proyectos que ya tenían en mente los máximos responsables de Siderúrgica Añón para seguir creciendo.