Las 17 compañías gallegas del sector sólo cubren un 22% del coste de los aerogeneradores Desde 1995, se han instalado 3.545 molinos y se han gastado 4.000 millones de euros
12 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de cada cuatro euros que ingresa la industria eólica española sale del viento gallego. Desde 1995 hasta hoy, la comunidad autónoma sembró su territorio con 120 parques, donde giran un total de 3.545 molinos aerogeneradores capaces de extraer una potencia eléctrica de 2.603 megavatios, el 24,41% de lo que mueve todo este negocio en el país. Las operadoras presumen de haber invertido en Galicia cerca de 4.000 millones de euros durante los últimos 12 años para la puesta en marcha de los parques y las infraestructuras de evacuación de la energía a la red eléctrica. Un estudio realizado por técnicos ajenos a las empresas y a la propia Xunta acaba de desvelar cuánto de ese dinero se queda en la región y cuánto se escapa. Las conclusiones distan bastante de lo que preconizan las empresas: el 70% del dinero gastado antes de la extracción de los primeros megavatios acaba fuera de Galicia. La malla industrial tejida en el sector eólico gallego se compone de 17 industrias. Pero en ellas sólo se fabrican las palas de los aerogeneradores, las torres y algunos equipos eléctricos. En total, el 41% del equipo básico. Pero eso no significa que Galicia ingrese el 40% del coste total. Los materiales utilizados tanto en las palas como en las torres llegan del extranjero, y suponen casi la mitad del precio final de estas piezas. Un reparto complejo De acuerdo con el mencionado informe, en el que han participado técnicos de la universidad y cuyas primeras conclusiones estarían ya en poder de la Xunta, apenas el 22% de lo que cuesta un aerogenerador termina en los bolsillos gallegos. A esta cantidad hay que sumarle otro 9% de la inversión total de los parques, la que corresponde al montaje y la instalación, realizados en todos los casos con material y personal gallego. La Consellería de Industria lleva meses auditando el cumplimiento de los planes industriales que firmaron las principales operadoras cuando se les adjudicó la potencia. Sólo el 30% de los mismos se ha llegado a cumplir. En buena medida porque, de los cerca de 3.600 megavatios asociados a estos proyectos industriales, 1.161 siguen sin estar operativos. Los concesionarios culpan a la Xunta del retraso. Y la Administración lo niega. Aquellos planes industriales pivotaban sobre tres ejes básicos. Las empresas quedaban obligadas a instalar toda la potencia autorizada antes del año 2010. Debían realizar inversiones continuas en I+D y crear tejido industrial. Y había que comprar en Galicia al menos el 70% de todos los componentes de los parques. Las operadoras compran el material en Galicia. Pero las 17 empresas que se dedican a la fabricación de estos componentes importan no sólo el material de las palas o de las torres de los molinos, sino también los multiplicadores, los equipos de paso variable, los generadores y los centros de transformación. Más del 30% de las piezas, sobre todo las tecnológicas, se pagan a empresas extranjeras, fundamentalmente suecas, danesas y alemanas. Mapa eólico gallego Cerca de 35 particulares, empresas o entidades gozan de potencia adjudicada e instalada en Galicia. Pero un núcleo duro de 15 operadores acaparan más del 85% del mapa eólico gallego. Otra treintena larga de concesiones a nombre de empresas o particulares no se han transformado hasta ahora en nuevos parques. Algunos de ellos vendieron la potencia concedida incluso antes de poner en funcionamiento uno solo de los aerogeneradores. Estas operaciones especulativas generaron plusvalías millonarias.