Mimar los sectores exportadores

Albino Prada Blanco UNIVERSIDADE DE VIGO

ECONOMÍA

Radiografía exterior del motor industrial de Galicia En un escenario de pérdida de competitividad, se hace necesario apostar por priorizar las actividades económicas con saldo positivo: la automoción y el naval

03 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Ministerio de Industria ha publicado ya las cifras provisionales del comercio exterior para el año 2006. La situación para el conjunto de España es de un abultado y preocupante déficit comercial que para Galicia se situó en 892 millones de euros. En este escenario de pérdida de competitividad cobra especial relevancia analizar y tomar conciencia de la situación de aquellas actividades que presentan un saldo positivo con el exterior -en las que exportamos mas de lo que importamos- porque debieran ser especialmente mimadas por nuestra política industrial.? En Galicia, dos actividades para la fabricación de material de transporte presentaron superávit en el 2006 de 1.426 millones de euros -buques, 450; y automóviles, 976-, por lo que es de interés comparar su situación con la de esos mismos sectores en el resto de España. Quizás así se entienda lo excepcional de que, en vez de cierres de empresas de componentes de automoción -frecuentes en otras partes de España-, aún se produzcan nuevas inversiones, y quizás así también se comprendan mejor las necesidades de infraestructuras industriales y logísticas para el sector naval civil en el que contamos con un capital industrial de primera categoría. La automoción Observe el lector en el gráfico correspondiente a esta actividad cómo frente al superávit del sector en Galicia, la situación en el resto -y en el conjunto- de España es muy distinta, con un déficit de casi 7.000 millones de euros. Galicia contribuiría así a reducir en casi mil millones este componente deficitario de la balanza comercial española y sólo este sector compensaría nuestro déficit comercial total. Pero no sólo eso. El gráfico presenta la evolución de los saldos en lo que se lleva de década y, como se puede observar, mientras que el agravamiento deficitario del resto de España es vertiginoso -transforma un superávit inicial en déficit millonario-, la situación en Galicia es, de momento, de un sostenido superávit. Quizás conviene precisar dos aspectos cruciales: qué sucede con las exportaciones de vehículos acabados y qué ocurre con las industrias de componentes. Para los vehículos exportados -buen indicador de competitividad-, si tomamos un valor 100 para el año 2000, mientras en el conjunto de España pasarían a ser 107 en el 2006, para Galicia las exportaciones pasarían a ser de 130. Sin comentarios. En lo que se refiere a los componentes para automóviles, la evolución de las exportaciones es muy semejante (de 100 a 145) entre Galicia y el resto de España, y también en la importación de componentes si tenemos en cuenta el mayor dinamismo de las exportaciones de vehículos acabados desde la comunidad gallega. Construcción de buques Por lo que se refiere a la construcción de buques, la situación de la balanza comercial en el 2006 es positiva, tanto en Galicia como en el resto -y en el conjunto- de España. Pero también aquí el sector gallego estaría teniendo un mejor comportamiento que el del resto del país. Nuestro superávit se sitúa en los 450 millones, lo que supone por sí solo un contrapeso de la mitad de nuestro déficit comercial fuera de España, mientras que el sector naval del resto de Estado habría cerrado el 2006 con un superávit de sólo 196 millones. O dicho de otro modo Galicia aporta casi el 70% del saldo comercial positivo del sector naval español. Como sucedía antes, en el gráfico se ve la evolución del saldo comercial en construcción de buques entre el 2000 y el 2006. La tendencia -excepto el 2005, que se sale de la misma- es que el saldo comercial del sector se ha ido haciendo determinante del buen balance del conjunto español, pues iguala o supera la aportación del resto de España. Si nos fijamos sólo en las exportaciones de buques -buen indicador de competitividad-, y si tomamos de nuevo el valor 100 para el año 2000, mientras en el resto de España habrían crecido de forma clara hasta alcanzar un índice 266 en el 2006, en Galicia el crecimiento de las exportaciones estaría siendo espectacular, pues habríamos alcanzado en el 2006 un índice de 529. Si la coyuntura es buena para el sector, lo está siendo de forma mucho más intensa en Galicia. Conclusión De la breve revisión que acaba de hacerse de la coyuntura exterior de estas dos actividades industriales, se desprende con absoluta claridad la necesaria priorización de nuestra política industrial en las mismas. En la automoción, para mantener el saldo comercial positivo, -aparte de acometer todas las infraestructuras logísticas (plataforma de Salvaterra conectada con Bouzas, ampliación de Bouzas con ferrocarril de ancho europeo, salida de altas prestaciones hacia León, ¿) que faciliten las exportaciones y operativa de la factoría ensambladora de Citröen- debe apoyarse el clúster industrial de los componentes en una doble vía: potenciar sus exportaciones y facilitar la localización en nuestra eurorregión de nuevos elementos. Para ello, suelo industrial y apoyo a su I+D son centrales. Por lo que debe valorarse muy negativamente la denegación por parte del Ministerio de Industria, por segundo año consecutivo, de la propuesta del sector gallego a los proyectos Zenit. En lo que se refiere a la construcción de buques valen los mismos argumentos, aunque con un importante matiz. Aquí el suelo industrial reclama un atributo específico: estar al borde de la lámina de agua y con ciertos calados y declives. Si el suelo existente -y no utilizado en el viejo Astano del Concello de Fene- no está disponible, el Gobierno Central y, sobre todo, la Xunta debieran poner encima de la mesa alternativas para ampliar (o reubicar) los astilleros; que, en muchos casos, tienen localizaciones que han quedado colapsadas en medio de las ciudades.