Crónica | Seguimiento de la jornada contra la subida de tarifas telefónicas «Sé que es la jornada sin móvil, pero lo necesito». Con sentimiento de culpa, muchos usuarios han seguido el día de paro haciendo llamadas.Las inevitables, que parecen ser muchas
01 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?ás de 43 millones de móviles para 40 millones de personas en España es mucha adicción al teléfono para temer que un día de huelga, el paro en el uso de los terminales convocado en protesta por la subida de tarifas de las principales operadoras. Así se plantearon la jornada de ayer las empresas en el centro de la polémica, sin miedo a que el seguimiento de la protesta afectara a sus resultados económicos. Y aunque estas cifras no se sabrán hasta dentro de unos días, la sensación en la calle era la de un día casi normal. «Nosotros tenemos los móviles conectados, por trabajo, para recibir llamadas, no para hacerlas», explica, atendiendo a su celular, David Hurtado, de la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU), una de las asociaciones convocantes del día desconectado. Toda las entidades miembro del Consejo de Consumidores y Usuarios de España y otros representantes sociales, como UGT e Izquierda Unida, han respaldado el paro, aunque ellos mismos consideran que «es difícil». En la sede de UGT de Galicia, en Santiago, vivieron una jornada como un regreso al pasado. «De fijo a fijo. O por mail», aseguran pero reconocen que alguna llamada a móvil han hecho. Eso sí, desde el fijo. Fuentes del sindicato han señalado que el secretario xeral, José Antonio Gómez, también ha intentado cumplir con el paro. Lo mismo dijo a primera hora de la mañana el ministro de Industria Joan Clos, al señalar que trataría de «refrenar el uso del móvil en solidaridad con los ciudadanos». Pero cuando el salario está en juego, es más difícil refrenarse. «Intentas no hacer más llamadas de las estrictamente imprescindibles, pero lo que no puedes es apagarlo. Tienes que atender a los clientes», explicaba ayer un abogado a las puertas del juzgado coruñés. Pero muchos universitarios pudieron prescindir el móvil, por razones menos complejas: «Te quedas incomunicado», observaba un estudiante que afirmaba, a pesar de la subida de las tarifas, preferir usar el móvil «a tener que gastarme un euro llamando desde la cabina de la facultad». Los más jóvenes, en institutos, tan siquiera sabían de la convocatoria. «En cuanto sonó el timbre, los conectaron», comenta un profesor de instituto. Mala fecha Quienes pueden tener los primeros datos de seguimiento creen que, o bien mucha gente no se había enterado de la convocatoria o bien el concepto de llamada imprescindible es muy amplio. «No se ha notado en cuanto al volumen de llamadas. Es como un jueves normal», cuentan desde el servicio 010 de información municipal, matizando que el número de llamadas desde teléfonos fijos no se había incrementado. Estos datos se corroboran en Eurocen, empresa que gestiona servicios de telemárketing como el 11822 de información o la atención al cliente de Movistar. De hecho, aseguran haber recibido más consultas que el miércoles: «No es demasiado representativo, ya que coincide con principios de mes, fechas de facturas de Movistar, por lo que las llamadas a atención al cliente se multiplican, solicitando aclaraciones o planteando quejas», cuentan desde la empresa.