La SEPI contradice al Gobierno y reitera su rechazo al plan Barreras

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño LA VOZ | MADRID

ECONOMÍA

Blanco acudirá a la Comisión Europea con los portavoces de Industria del PSdeG, BNG y PPdeG Martínez Robles niega cualquier apoyo a la Xunta para negociar con Europa

08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El plan de Barreras para construir buques civiles en los terrenos ociosos del astillero de Navantia-Fene no existe para la SEPI. El presidente del organismo público, Enrique Martínez Robles, transmitió ayer al conselleiro de Innovación e Industria, Fernando Blanco, que la sociedad estatal no está dispuesta siquiera a estudiar el proyecto y que no hay ninguna posibilidad de que el plan de privatizar parte de la factoría naval salga adelante. La reunión entre Blanco y Martínez Robles, en la que el conselleiro pretendía acercar posturas de cara a una negociación con la Comisión Europea, finalizó en rotundo fracaso. El máximo responsable de la SEPI se mantuvo inflexible. A pesar de reconocer que existen 200.000 metros de superficie ociosa en Fene -la Xunta afirma que son muchos más- aseguró que no se van a dedicar a la construcción civil. De poco sirvió de que tanto la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, como el propio presidente Zapatero en la entrevista con Touriño, manifestaran la predisposición del Ejecutivo a «estudiar» el proyecto a la luz de los acuerdos con Bruselas. Una carta sin firmar Según explicó Blanco tras la entrevista, Martínez Robles, considera que los acuerdos con la Comisión Europea, refrendados por los sindicatos, impiden la construcción naval civil en Fene. Para mantener esa postura, el presidente de la SEPI no esgrimió en la reunión ningún documento nuevo al margen de los ya enviados a la Xunta. Blanco reveló ayer que el texto en el que se basa la SEPI para negarse a considerar el plan de Barreras es en realidad una carta enviada en su día por la comisaria europea Neelie Kroes al ministro español de Asuntos Exteriores y que por tanto, a juicio de la Xunta, no se trata siquiera de un acuerdo firmado por ambas partes. A pesar del varapalo que supuso la postura mantenida ayer por la SEPI, la Xunta no tira la toalla. Blanco aseguró que se reunirá en breve con la Comisión Europea -«espero que con la propia comisaria», dijo- para tratar de modificar los términos del supuesto acuerdo y desbloquear la situación. Pero a esa reunión no acudirá solo. Si en un principio pretendía ir a Bruselas con el respaldo de la SEPI, ahora lo hará acompañado de los portavoces de Industria de los tres partidos del Parlamento gallego. El objetivo es demostrarle a la Comisión Europea que no se trata del proyecto de una consellería ni de un partido, sino de un plan «fundamental» apoyado por todos los gallegos.