Quintana lo califica de «agravio» y afirma que es negativo para el interés de los productores El modelo del 2006 prima la territorialidad a los criterios sociales que regían en el 2005
19 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El plan lácteo del 2006 aprobado por el Ministerio de Agricultura ha provocado un contundente rechazo en la Consellería do Medio Rural. Hasta el punto de que el propio vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, lo calificó de «agravio», de negativo para los intereses de los productores, de poca consideración con Galicia y en definitiva de obstáculo para la expansión del sector ganadero en la comunidad. En el plan anterior, del 2005, la cuota láctea abandonada en todo el Estado era asignada a partir de unos criterios comunes entre todas las explotaciones españolas. Como en los criterios se priorizaba a las pequeñas y medianas explotaciones -sin tener en cuenta ningún factor territorial-, y Galicia concentra al 55% de los productores totales, la comunidad logró el pasado año un importante porcentaje de esta cuota total, en concreto entre el 55 y el 60%. En el nuevo plan lácteo, el Ministerio de Agricultura da un bandazo a estos criterios, y recoge que el 80% de la cuota abandonada en cada autonomía se quede en la misma comunidad, e incluso en el 20% restante hay prioridad para los ganaderos de la zona. Este año está previsto que la cuota abandonada sea de 230.000 toneladas. Si se mantuviesen los criterios del 2005, Galicia obtendría unas 138.000 -50.000 que aporta la propia comunidad y otras 88.000 de fuera-, mientras que con los actuales criterios, aún en el mejor de los casos, los productores gallegos sólo podrían optar a unas 35.000 toneladas de otras comunidades, es decir, en torno a 50.000 menos en relación a las condiciones del anterior plan. Para Anxo Quintana, «cambiáronse as regras de xogo na metade do partido», cometiendo un agravio comparativo con Galicia como si se elaborase un plan del aceite sin contar con Andalucía. Para el líder nacionalista, durante los últimos años se reiteró a los ganaderos en numerosas ocasiones que sus posibilidades de futuro pasaban por redimensionar las explotaciones comprando cuota láctea, «e o sector amosou unha capacidade de resistencia inigualable. E agora vai e cámbianse as regras de xogo», asegura. La medida, además, recortará la capacidad de producción de los ganaderos gallegos, un sector que en Galicia tienen precisamente una clara voluntad expansiva.