El Gobierno rectifica y dice que la subida de la luz se ajustará al IPC

La Voz P.?A. | MADRID

ECONOMÍA

Recuerda, de todas formas, que el mayor esfuerzo recaerá en los consumidores industriales Industria guarda silencio en torno al real decreto que regulará las tarifas

04 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El Gobierno rectificó ayer su postura en torno a la subida de la factura de la luz que prepara para el 2007 e insistió en que el alza para los consumidores domésticos estará el año que viene en línea con el índice de precios de consumo (IPC). El Ministerio de Industria viene advirtiendo desde hace semanas de que los precios regulados deberán subir de forma importante para recoger mejor los costes de las empresas, que estiman que para cubrir sus gastos de producción, el recibo de la luz debería subir un 30%. Pero al mismo tiempo, el Ejecutivo se esfuerza por subrayar que el mayor esfuerzo recaerá en los consumidores industriales y no en los hogares. De hecho, anteayer fuentes conocedoras del real decreto que prepara el Gobierno al respecto adelantaron que el alza del recibo para las grandes empresas sería de un 15% a lo largo del 2007, mientras que para las familias rondaría el 6%. Aunque ningún responsable del departamento que dirige Joan Clos se pronunció ayer al respecto, tanto la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega; como el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, afirmaron que la subida de la luz no irá «más allá» del repunte de la inflación. El número dos del Ministerio de Economía, David Vegara, fue más prudente y se limitó a recordar que Industria aún «no tiene sobre la mesa» su propuesta definitiva. Protestas La posibilidad de un encarecimiento sustancial de la electricidad ha desatados las quejas airadas de la oposición, los sindicatos y los consumidores. El secretario general del PP, Ángel Acebes, ha acusado al Gobierno de preparar una medida de «marcado carácter antisocial», mientras que el responsable económico de IU, Javier Alcázar, ha exigido tarifas especiales para colectivos vulnerables. CC.?OO., por su parte, ha criticado que el alza de la tarifa se produzca en un momento en que las empresas registran beneficios máximos históricos.? Déficit tarifario El problema de fondo que pretende atajar el Ejecutivo es la diferencia entre los costes que soportan las compañías para prestar su servicio y la remuneración que reciben vía precios (déficit tarifario). Industria pretende recortar de forma progresiva esta diferencia hasta el 2011, fecha en la que está prevista la liberalización total del sector. La tarifa industrial desaparecerá entonces, pero los consumidores domésticos seguirán protegidos por un precio «de último recurso» o refugio. El ministerio hará que las industrias soporten la mayor parte de la carga, pero también obligará a las familias y a las pymes a hacer un esfuerzo mayor. Así, estudia dividir en tramos la tarifa doméstica en función de la potencia contratada y aplicar distintos incrementos ligados a la inflación media del año (que ronda el 3,7%).? También sopesa revisar los precios cada tres meses, como ya ocurre con el gas. Fuentes del departamento insisten en que la decisión final, que habrá de aprobar el último Consejo de Ministros del año, no está tomada.