Abertis confía en que Bruselas allane el camino para su fusión amistosa con Autostrade. La concesionaria trata de salvar la operación a toda costa, tras el veto planteado el viernes por los ministros italianos de Infraestructuras, Antonio Di Pietro, y Economía, Tomasso Padoa-Schioppa. La compañía «no descarta ninguna vía, incluida la judicial y, por supuesto, la diplomática y de contactos con el Ejecutivo de Romano Prodi», señalaron fuentes de la empresa. Desde la Comisión Europea, su portavoz, Michael Mann, recordó que si la unión tuviera dimensión comunitaria -algo sobre lo que aún no se ha pronunciado-, será Bruselas y no Roma quien decida. «Somos tozudos y peleones y no damos el asunto por zanjado», señaló una portavoz de Abertis, en relación a las palabras que el fin de semana pronunció Di Pietro, quien aseguró que el rechazo a la operación es «definitivo».