Las previsiones indican que Galicia no alcanzará los 6.500 megavatios que reclama el sector Industria estima que el reparto de cupos del ministerio quedará zanjado en febrero.
12 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.«Haberá que recortar». Con esas tres palabras del director xeral de Industria, Enerxía e Minas, Anxo Ramón Calvo Silvosa, la Xunta asumía ayer que el Gobierno central le obligará a rebajar sus pretensiones respecto al Plan de Energías Renovables que se está negociando en Madrid. Aunque precisaba que «hai que ser prudentes porque aínda están as conversas en marcha», el responsable de la consellería indicaba que las previsiones pasan por que en los próximos cinco años no se alcancen los 6.500 megavatios que demanda el sector. La frase del director xeral fue pronunciada, precisamente, en el marco de una visita que realizó ayer a la planta de aerogeneradores que Gamesa tiene en el Concello de As Somozas (en Ferrolterra). Aunque sólo lo hizo de soslayo, Calvo Silvoso justificó el «recorte» en la siguiente cuestión: la suma de los pedidos hechos por todas las comunidades autónomas cifra la potencia demandada en 38.000 megavatios, cuando la pretensión del Gobierno es repartir únicamente 20.000. Una situación que, en palabras del director xeral de Industria, «require moita negociación porque eses 20.000 parécennos insuficientes». Lo dicho ayer desde la consellería, aunque a expensas de cómo finalicen las reuniones con el Ejecutivo central, vuelve a poner en un brete al sector eólico gallego. Una situación de alarma que ya se desató a principios de octubre, cuando el Plan de Energías Renovables fijó el aumento de potencia en Galicia en los 3.400 megavatios -una cifra que ni siquiera cubría los parques ya aprobados por la Xunta-, y que luego se diluyó cuando Zapatero, pocos días después, garantizó que el desarrollo de energías renovables de la comunidad no se vería frenado. El presidente del Gobierno, que en aquel entonces mantuvo un encuentro con el conselleiro de Industria, Fernando Blanco, no puso cifra al aumento de potencia, aunque sí indicó que Galicia podría acercarse a los 6.500 megavatios solicitados. Ya se dan plazos Si las previsiones para el futuro energético gallego no son las más optimistas, al menos ayer se dieron plazos a las empresas del sector para la puesta en marcha del controvertido plan. Desde la consellería se estima que las negociaciones con Madrid no se dilatarán más allá del mes de febrero. Una vez zanjado este trámite, ya con el cupo asignado, el trabajo se haría desde el Ejecutivo gallego. La previsión de Industria es decidir el reparto prestando atención a la apuesta por energías renovables como la fotovoltaica y la biomasa, y también teniendo en cuenta la porción de megavatios que será para gestión pública de los ayuntamientos. Así las cosas, Calvo afirmó que Galicia inaugurará plan eólico antes del verano. Sólo falta saber si será con el beneplácito del sector.