La compañía farmacéutica israelí Teva Pharmaceutical Industries anunció ayer la compra de su rival estadounidense Ivax, alimentando una batalla por el dominio del creciente mercado de medicamentos genéricos baratos. La compra, por 7.400 millones de dólares, permitirá a Teva volver al primer lugar, superando al gigante suizo Novartis en el mercado de medicamentos genéricos, básicos para los países más pobres en la lucha contra enfermedades como el Sida. «Ivax, como Teva, ha sido un pionero en sus estrategias para la globalización y el crecimiento», dijo el presidente de Teva, Israel Makov, en el comunicado que anunció la mayor adquisición en la historia de una compañía israelí. Los accionistas de Ivax podrán elegir entre recibir 26 dólares por cada título o 0,8471 de los títulos de Teva. Eso representa un premio de casi 14% en relación al precio de cierre de la acción de Ivax el viernes, y dará a los accionistas de esta última el control del 15% de los títulos de Teva, valorizando el acuerdo en torno a 7.400 millones de dólares. El acuerdo tiene lugar luego que Novartis se convirtió en número uno de los genéricos en febrero tras comprar al grupo alemán Hexal y su filial estadounidense Eon Labs por unos 7.400 millones de dólares. Los medicamentos genéricos son considerados fundamentales para brindar atención de la salud accesible en los países pobres. Compañías como Teva han fabricado sus propias versiones de las drogas elaboradas por los gigantes farmacéuticos cuando caducan sus patentes. Pero cada vez más los países pobres presionan para importar versiones baratas de medicinas cuya licencia todavía está vigente, creando fricciones comerciales con Occidente y con productores de medicamentos genéricos como India o Brasil. Novartis prevé que el mercado de los genéricos en regiones fuera de Europa occidental, América y Japón crecerá a 43.000 millones de dólares en el 2009, contra 28.000 millones de dólares actualmente. Mercado creciente Pero Teva y Novartis también prevén un crecimiento robusto del mercado de los genéricos en Estados Unidos y Europa, a medida que las autoridades intentan superar el creciente costo de los cuidados de la salud. Con una facturación anual de 4.800 millones de dólares, Teva era el mayor fabricante de genéricos del mundo antes de las adquisiciones anunciadas por Novartis en febrero. Casi el 90% de sus ventas son en América del Norte y Europa, y su portafolio de medicamentos está concentrado en las enfermedades del sistema nervioso. Ivax, con sede en Miami, en Florida, «tiene una fuerte presencia en América Latina, en Europa central y oriental y actividades complementarias (con Teva) en América del Norte y en Europa», dijo la compañía. En cuanto a los productos, aporta una gama de genéricos y medicamentos con patentes en enfermedades respiratorias, oncología y neurología. Si la compra obtiene todas las autorizaciones necesarias, la nueva empresa estará presente en 50 países, empleará a 25.000 personas y tendrá un volumen de negocios anual de 7.000 millones de dólares, precisaron los dos grupos.